Todo lo que siempre has querido saber y nunca te has atrevido a preguntar sobre Marketing Online
Sexta entrega del ciclo de creación de un proyecto online. Vamos fusionar nuestro proyecto con otro, y van a saltar chispas de las sinergias que habrá.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy finaliza el curso de Claude AI, en el que aprenderemos a dominar la inteligencia artificial de Anthropic para convertirla en nuestro asistente lógico y creativo de confianza.
Ya ahora sí, vamos al lío. Hay veces en las que dos ideas nacen por separado… pero están destinadas a encontrarse. Todo empieza en una conversación con un amigo. Él me cuenta su idea, consistente en una lanzadera de proyectos que mezcla validación y financiación. Es decir, no solo ayudar a un emprendedor a conseguir dinero, sino primero comprobar si su idea tiene sentido. Si hay interés real. Si alguien lo compraría.
Y claro, mientras me lo explica, yo pienso: “Espera un momento… si esto encaja perfecto con lo que estamos construyendo nosotros con Launchpad”. Porque por mi lado, ya estábamos creando una herramienta que, a partir de un formulario, generaba una landing con todo lo necesario para vender: textos, estructura, incluso integración con Stripe. Pero nos faltaba algo clave… la validación previa.
Recordemos que este episodio es premium. Si queréis escucharlo, podéis suscribiros a Boluda.com, y además de los episodios premium, podréis acceder a todos los cursos para emprendedores.
Este contenido está únicamente disponible para los suscriptores. Puedes identificarte en este enlace o suscribirte a los cursos.Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Es viernes, o sea que ya sabéis lo que toca: Descansad, relajaros y recargad pilas, porque regresamos el lunes con más y mejor: Vuestras preguntas, las protagonistas de la jornada. Hasta entonces, ¡Muy buen fin de semana!
Hoy os cuento mi experiencia creando la app de PrestoCast (para iOS y Android), y si creo que vale la pena desarrollar una para nuestro proyecto.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos ya entrando en la recta final del curso de Claude AI, en el que aprenderemos a dominar la inteligencia artificial de Anthropic para convertirla en nuestro asistente lógico y creativo de confianza.
Ya ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero compartir con vosotros si realmente vale la pena desarrollar una app para vuestro negocio. Y os lo digo desde la experiencia, porque ya he creado varias aplicaciones… pero esta vez ha sido distinto. Esta vez la he desarrollado yo mismo.
En mi caso, me he metido de lleno a programar la app de PrestoCast con React y con ayuda de la inteligencia artificial. Y os digo algo: ha sido una experiencia muy divertida, muy estimulante… pero también muy dura. Porque desarrollar una app no es trivial. Es complejo, es tedioso y requiere muchísima paciencia. No solo por el código, sino por todo el proceso de publicación en la App Store y en Google Play, que puede convertirse en un auténtico infierno de revisiones, requisitos ocultos y pruebas constantes.
Si no nos gusta programar o no disfrutamos del proceso, probablemente no compense. Porque el tiempo que vamos a invertir es enorme. En ese caso, tiene mucho más sentido apoyarnos en herramientas tipo Adalo o similares, que nos simplifican todo el proceso. Ahora bien, si somos de los que disfrutan teniendo el control total, tocando código y aprendiendo por el camino, entonces la experiencia puede ser muy gratificante.
¿Y qué ganamos a cambio de todo este esfuerzo? Pues bastante. Para empezar, el control absoluto de la experiencia de usuario. Podemos diseñar exactamente cómo queremos que funcione todo, sin limitaciones. Además, una app permite ofrecer una experiencia mucho más fluida que la web o que herramientas como WhatsApp o Telegram.
En el caso de PrestoCast, por ejemplo, WhatsApp y Telegram han sido claves para crecer. Eliminan totalmente la barrera de entrada. Cualquiera puede empezar en segundos. Pero cuando el usuario quiere ir más allá, interactuar, comentar, recibir notificaciones… ahí es donde la app marca la diferencia. Todo es más cómodo, más rápido y más natural.
Y luego están las notificaciones push, que son una herramienta brutal de fidelización. Cada interacción genera una oportunidad de volver a la app. Esto, por ejemplo, en WhatsApp no solo es incómodo, sino que además tiene coste y limita mucho la experiencia.
Otro punto importante es la independencia. Cuando dependemos solo de plataformas externas como WhatsApp o Telegram, estamos a merced de sus reglas. Y ya sabemos cómo funciona esto: cambios de políticas, bloqueos, respuestas automáticas… En cambio, con una app propia, aunque seguimos dependiendo de Apple y Google, diversificamos el riesgo.
Además, hay un factor de marca que no podemos ignorar. Tener una app transmite solidez. Es como decir: “esto va en serio”. Y aunque no debería ser así, todos percibimos más valor en un proyecto que tiene su propia aplicación.
Ahora bien, no todo son ventajas. Mantener una app implica más trabajo. En mi caso, ahora tengo web, app, WhatsApp y Telegram. Cuatro canales que hay que mantener, actualizar y coordinar. Cada nueva funcionalidad se multiplica por cuatro. Y esto, gracias a la IA, es más llevadero… pero sigue siendo un esfuerzo considerable. Por eso, la clave no es si hacer una app está bien o mal. La clave es si tiene sentido para vuestro caso concreto.
Hay negocios en los que encaja perfectamente: Redes sociales, herramientas de uso frecuente, servicios que se consumen “on the go”… Pero hay otros en los que no aporta tanto valor. Por ejemplo, una peluquería de barrio o ciertos negocios online pueden funcionar perfectamente sin necesidad de app.
Así que mi recomendación es que antes de lanzaros, parad un momento y reflexionad. Pensad si vuestro producto realmente mejora con una app. Si vais a aprovechar las notificaciones, la experiencia móvil, la recurrencia. Y, sobre todo, si tenéis el tiempo y las ganas de meteros en este berenjenal. Porque sí, mi veredicto es que puede valer mucho la pena… pero solo si encaja con vuestro modelo de negocio. :)
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
No es clickbait, es cierto. Con los modelos de IA para código, ya no monto más proyectos con WordPress. Veamos los motivos principales.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos ya en pleno curso de Claude AI, en el que aprenderemos a dominar la inteligencia artificial de Anthropic para convertirla en nuestro asistente lógico y creativo de confianza.
Y ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero contaros algo que, si me seguís desde hace tiempo, os va a sorprender un poco, y es que ya no uso WordPress. O mejor dicho, hace bastante tiempo que no empiezo un proyecto nuevo con WordPress, cuando antes era prácticamente mi herramienta por defecto para todo.
Durante años, el 95% de los proyectos que montaba pasaban por WordPress. Daba igual si era un e-commerce, un membership site o una web corporativa. Es una navaja suiza. No era la mejor herramienta para cada caso concreto, pero servía para todo y, además, lo hacía bastante bien. Por eso se convirtió en el estándar.
Pero ahora ha aparecido la inteligencia artificial, algo que cambia las reglas del juego. Y no una IA cualquiera, sino una que nos permite crear directamente la herramienta que necesitamos. Ya no tenemos que conformarnos con la navaja suiza; ahora podemos fabricar el destornillador, el cuchillo o las tijeras a medida para cada proyecto.
En mi caso, todos los proyectos que estoy desarrollando (como StripeMagic o PrestoCast) los estoy creando con IA. Y lo que está por venir en los próximos meses va a ser aún más bestia.
Ahora bien, esto no significa que WordPress haya muerto. Ni mucho menos. Lo que ocurre es que estamos en un momento de transición, y aquí es importante diferenciar tres escenarios: corto, medio y largo plazo.
A corto plazo, esto de montar proyectos con inteligencia artificial es cosa de perfiles muy concretos. Gente curiosa, que le gusta trastear, que no tiene problema en meterse en servidores, APIs, terminales… lo que yo llamo el “Juan Palomo nivel cuñado”. Para este perfil, la IA ya sustituye perfectamente a WordPress. Pero para la mayoría de la gente, no.
De hecho, quien no se montaba un WordPress hace unos años, tampoco se va a poner ahora a montar un proyecto con IA. Porque, aunque cambia la interfaz, la complejidad sigue estando ahí. Y mucha gente, simplemente, no quiere complicarse la vida. Igual que yo no hago mi contabilidad, aunque podría.
En el medio plazo, esto va a cambiar. Van a aparecer herramientas cada vez más sencillas (como ya estamos viendo con soluciones tipo Coderick o Lovable) que permitirán crear webs prácticamente a base de prompts. Y aquí sí empezaremos a ver a mucha más gente lanzándose.
Eso sí, igual que pasó con WordPress, esto traerá una avalancha de proyectos mal hechos. Pero es el precio de la democratización. Cuando bajas la barrera de entrada, das acceso a más gente… y eso incluye tanto cosas muy buenas como auténticas barbaridades. Es exactamente lo mismo que ocurrió con la autopublicación de libros o con la llegada de los constructores web.
Y finalmente, a largo plazo, el cambio será total. Las herramientas basadas en inteligencia artificial serán tan buenas que será muy difícil hacerlo mal. Incorporarán buenas prácticas por defecto, optimización SEO automática, estructura lógica… todo. Será como tener un desarrollador senior integrado en la herramienta. En ese escenario, cualquier persona podrá crear una web simplemente hablando. Literalmente. Ya estamos empezando a hacerlo.
Entonces, ¿qué pasa con WordPress en todo esto? Pues que tiene dos opciones: adaptarse o quedarse atrás.
Por un lado, puede convertirse en una pieza más dentro del stack que generan las IAs. Es decir, usar WordPress como motor de contenidos, gestión de usuarios, etc., integrado dentro de proyectos más grandes.
Y por otro, tiene la gran oportunidad de integrar la inteligencia artificial en su propio core. No como plugin, no como extra, sino como parte fundamental del sistema. Que entres al dashboard y tengas un asistente al que le puedas pedir directamente lo que quieres hacer. Sin menús, sin configuraciones, sin historias. Si WordPress hace esto bien, tiene futuro. Si no, lo va a tener complicado.
En cualquier caso, como usuarios, salimos ganando. Porque estamos entrando en una época en la que crear proyectos digitales va a ser más fácil, más rápido y más accesible que nunca. Y esto abre la puerta a muchísimas oportunidades. Estamos en un momento de cambio brutal. Y merece mucho la pena entenderlo y subirse a la ola cuanto antes. :)
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
Hoy os cuento todo lo que he aprendido montando PrestoCast, como un ejemplo de la importancia del learning by doing. Aprender algo, haciéndolo.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Ayer empezamos con el curso de Claude AI, en el que aprenderemos a dominar la inteligencia artificial de Anthropic para convertirla en nuestro asistente lógico y creativo de confianza.
Y ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de aprender a aprender. No es la primera vez que lo digo, pero es que cada vez que lo vivo de nuevo, lo confirmo aún más. La mejor forma de aprender es haciendo. Learning by doing.
Podemos estudiar, podemos formarnos, podemos leer libros y hacer cursos… todo eso está genial y es necesario. Pero donde realmente se queda grabado el aprendizaje, donde de verdad interiorizamos las cosas, es cuando nos ponemos manos a la obra.
Cuando nos equivocamos, cuando algo falla, cuando tenemos que resolverlo. Ahí es donde ocurre la magia. Esos errores no se olvidan. Se quedan grabados a fuego. No es como cuando estudiamos para un examen y al día siguiente ya hemos hecho “reset”. No. Cuando estás construyendo algo real, un proyecto, un negocio… lo que aprendes se te queda para siempre.
En mi caso, con PrestoCast, esto ha sido brutal. Y mira que llevo años emprendiendo, programando, creando cosas… pero lo que he aprendido en estas semanas ha sido como hacer un bootcamp intensivo, un máster y una carrera todo a la vez.
Por un lado, he mejorado muchísimo a nivel técnico. He trabajado con Python, con Ajax, con estructuras más complejas… y sí, apoyado con inteligencia artificial, claro. Pero aquí hay algo muy importante: la IA multiplica lo que ya sabes. No sustituye la base. Si no sabes programar, no sabes ni qué pedirle, ni cómo corregirla cuando se equivoca. Y creedme, se equivoca. Hay que saber reconducirla.
Además, he aprendido muchísimo sobre usabilidad. Y no solo de webs, sino de apps móviles, que es otro mundo. He tenido que analizar cómo funcionan redes sociales como TikTok, X o Facebook, entender por qué están diseñadas así, cómo distribuyen la información, qué priorizan… y luego trasladar eso a una app con una pantalla pequeña, vertical, donde cada píxel cuenta.
También he aprendido un montón sobre infraestructura. Servidores, proveedores, limitaciones reales… No la teoría bonita (bueno, o fea, según veamos), sino la práctica. He tenido que migrar cosas, cambiar decisiones, enfrentarme a problemas que no ves hasta que estás dentro. Y eso, de nuevo, es aprendizaje real.
Incluso he aprendido más sobre podcasting, después de más de 12 años haciendo podcast diario. Temas como el podcasting 2.0, el fediverso, ActivityPub… cosas que conocía por encima, pero que no entiendes de verdad hasta que las implementas tú mismo.
Y ojo, también sobre marketing. Sí, marketing. Porque lanzar algo nuevo te obliga a replantearte todo: cómo darlo a conocer, cómo posicionarlo, cómo distribuirlo… incluso cómo funciona la difusión cuando tu público objetivo son… comunicadores. Claro, si creas algo para podcasters, y los podcasters hablan, el efecto multiplicador es brutal. Pero esto no lo ves hasta que lo vives.
Y esto aplica a todo. ¿Queréis aprender a hacer un podcast? Haced un podcast. ¿Queréis aprender a programar? Programad. ¿Queréis emprender? Emprended.
Podéis formaros, por supuesto. De hecho, os animo a hacerlo. Pero que no sea una excusa para no empezar. Que no sea parálisis por análisis. Empezad en pequeño, sin riesgo, con un producto mínimo viable… pero empezad.
Porque no se aprende a ir en bici leyendo un libro. Ni a nadar estudiando teoría. Se aprende subiéndote a la bici. Se aprende metiéndose en la piscina. Pues esto es exactamente lo mismo. Así que hoy os dejo con una idea muy simple Si queréis que pasen cosas, tenéis que hacer cosas. Formaos, sí. Pero sobre todo, haced. :)
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
Hoy respondo a preguntas sobre marca personal, landings, precios, tasa de conversión, síndrome del impostor, y muchas cosas más.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy empezamos con el curso de Claude AI, en el que aprenderemos a dominar la inteligencia artificial de Anthropic para convertirla en nuestro asistente lógico y creativo de confianza.
Y ahora sí, vamos al lío. Vamos a por las preguntas, las protagonistas de la jornada:
1. Hola Joan, Llevo años trabajando mi marca personal, pero ahora me estoy planteando crear una marca independiente que no dependa tanto de mi nombre. Tiene sentido “despersonalizar” cuando ya has construido algo alrededor de ti? O es mejor abrazar esa dependencia y potenciarla? Gracias por tu visión siempre tan clara. PS: Estoy viciado a prestocast, finalmente tengo mi podcast. y ojo, que le he pillado el gusanillo y estoy preparando ya para hacer un podcast semanal de media hora!!! (Jaime)
2. Muy buenas Joan, Estoy validando una idea con una landing y anuncios pequeños en Meta, pero no sé qué tasa de conversión debería considerar “buena” para seguir adelante. Cómo decides tú cuándo una validación es suficientemente sólida como para invertir más tiempo y dinero? Gracias por todo. (Natalia)
3 Hola Joan, Tengo un negocio que factura bien, pero los márgenes son muy ajustados. Cada vez que intento subir precios me entra miedo de perder volumen. Es mejor tener menos clientes con más margen o más clientes con menos margen? Cómo lo analizas tú? Un abrazo. (Ricardo)
4. Buenas Joan, Estoy creando una comunidad alrededor de un tema muy específico, pero me cuesta generar conversación. Publico contenido, la gente consume, pero casi nadie interactúa. Cómo activarías una comunidad “pasiva” sin forzar demasiado? Gracias por el acompañamiento diario. (Clara)
5. Hola Joan, Me gustaría lanzar un curso, pero tengo síndrome del impostor. Siempre pienso que hay gente que sabe más que yo y que no soy suficientemente experto. Cómo sabes cuándo estás preparado para enseñar algo?? Gracias por tu sinceridad. (Pedro)
6. muy buenas, Tengo un SaaS con churn relativamente alto. Los usuarios entran, lo prueban uno o dos meses y se van. Te centrarías en mejorar onboarding y retención o en captar constantemente nuevos usuarios para compensar? Gracias por tu opinión. (Silvia)
7. Hola Joan, Estoy pensando en dejar mi trabajo por cuenta ajena para dedicarme al proyecto al 100 %, pero todavía no igualo mi salario actual. Hay algún criterio objetivo que recomiendes para saber cuándo dar el salto? Gracias por compartir tu experiencia. (Miguel)
8. Tengo varios dominios comprados para futuros proyectos y no sé si estoy acumulando “ideas bonitas” en lugar de ejecutar. Cómo diferenciar una buena oportunidad de una simple distracción? Un saludo y gracias. (Laura)
9. Hola Joaaaaaan, Estoy creando contenido en varias plataformas (Instagram, YouTube, podcast y newsletter) y siento que me disperso demasiado. ¿Recomiendas concentrarse en un solo canal al principio o diversificar desde el inicio? Gracias por tanto valor. (Álex)
10. Muy buenas Joan, Estoy pensando en ofrecer una garantía muy fuerte (tipo devolución 100% durante 60 días) para aumentar conversiones, pero me preocupa el abuso. Crees que las garantías amplias compensan el riesgo o pueden volverse en contra? Gracias por adelantado. (Mónica)
Empecemos con Jaime, que se plantea si tiene sentido dejar de lado su marca personal para crear una marca independiente. Aquí lo primero que le digo es que no hay una respuesta universal, depende del motivo. Si la marca personal se le queda pequeña, si todo depende de él y eso limita el crecimiento, entonces sí puede tener sentido despersonalizar. Pero ojo, no hace falta eliminar una cosa para crear la otra. De hecho, pueden convivir perfectamente. Podemos seguir trabajando la marca personal y, en paralelo, desarrollar marcas más escalables o menos dependientes de nosotros. Eso sí, siempre con una idea clara: que lo que montemos tenga sentido a nivel estratégico y, sobre todo, que sea escalable.
En cuanto a Natalia, que está validando una idea con una landing y campañas en Meta, le explico que aquí hay que distinguir bien qué estamos midiendo. Si estamos captando leads, no ventas, las tasas de conversión deberían ser bastante más altas. Hablo de un 10% a un 30% como referencia. Si está por debajo, probablemente el problema no es la idea, sino cómo se está planteando la campaña. Muchas veces el anuncio promete algo que luego la landing no cumple, o la segmentación no es la adecuada. Aquí es clave que haya coherencia entre anuncio y landing, y que desde el principio quede claro que es una validación, no una venta.
Ricardo plantea el clásico dilema entre más margen o más volumen. Y aquí lo dejo claro: no hay una opción correcta universal. Hay negocios que funcionan con márgenes bajos y mucho volumen, y otros con pocos clientes pero tickets altos. La clave está en cuál de las dos opciones nos da más beneficio. En mi caso, al tener productos de distintos precios, ya conozco bastante bien cómo responde mi audiencia en cada rango, y eso me permite tomar decisiones más informadas. Pero esto se construye con experiencia y datos.
Clara, por su parte, tiene una comunidad que consume contenido pero no interactúa. Y aquí le digo que dinamizar una comunidad es todo un arte, y que requiere ponerse el sombrero de community manager. No hay una única acción mágica, porque depende mucho del contexto, del tipo de comunidad, del contenido, del momento… pero sí es importante entender que la interacción no surge sola. Hay que trabajarla, provocarla y facilitarla.
Pedro llega con el síndrome del impostor, algo que nos ha pasado a todos. Y aquí voy al grano: no importa cuánto sabes, importa cuánto puedes ayudar. Siempre habrá alguien que sepa más que tú, pero también hay mucha gente que sabe menos y a la que puedes aportar valor. Si puedes ayudar a alguien con lo que sabes, ya estás preparado para enseñar.
Silvia tiene un SaaS con churn alto y duda si centrarse en captar más usuarios o en retener los actuales. Y aquí soy muy claro: primero hay que entender por qué se van. Sin ese dato, todo lo demás es especular. Mi recomendación es ir a hablar directamente con esos usuarios que se han dado de baja, entender sus motivos y, a partir de ahí, tomar decisiones. Sin diagnóstico, no hay solución.
Miguel está pensando en dejar su trabajo por cuenta ajena, pero aún no iguala su salario. Aquí le explico que no todo es una decisión puramente económica. Hay gente que podría dejar su trabajo y no lo hace porque le gusta. Y otros que necesitan salir cuanto antes. Ahora bien, si buscamos un criterio más objetivo, lo habitual es esperar a igualar ingresos y, muy importante, tener un colchón de seguridad de entre 6 y 12 meses. Esto reduce muchísimo el riesgo y, sobre todo, la ansiedad.
Laura tiene muchas ideas y dominios comprados, pero duda si está ejecutando o simplemente acumulando. Y aquí le propongo una forma muy sencilla de validar: montar una landing básica, explicar la propuesta de valor y ver si la gente deja su email. Es una forma rápida y barata de separar ideas interesantes de simples distracciones.
Alex se siente disperso creando contenido en múltiples canales. Y aquí le recomiendo empezar como está haciendo, probando en varios sitios, pero observar cuál funciona mejor y enfocarse ahí. Donde veamos que hay interacción, crecimiento y respuesta, es donde hay que poner más energía. El resto se puede automatizar o dejar en segundo plano.
Y finalmente, Mónica plantea ofrecer una garantía fuerte para aumentar conversiones. En general, le digo que sí, que las garantías ayudan mucho a vender. Reducen el riesgo percibido y facilitan la decisión de compra. Pero, como siempre, depende del sector y del producto. Hay casos donde las devoluciones pueden ser más problemáticas, así que lo ideal es analizar bien el contexto antes de lanzarse.
Como veis, muchas preguntas, muchos “depende”, pero también muchos principios claros: validar antes de escalar, entender los datos antes de decidir y, sobre todo, centrarnos en aportar valor real. ¿Con cuál de estas situaciones te sientes más identificado ahora mismo?
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana martes con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!
Quinta entrega del ciclo de creación de un proyecto online. Vamos a usar IA para generar los textos de la página de ventas de nuestros clientes.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Entrando ya en la recta final del curso de SEO para ChatGPT, en el que aprenderemos adaptar nuestra estrategia para ganar visibilidad en entornos de inteligencia artificial.
Y ahora sí, vamos al lío. Hoy seguimos avanzando con nuestro proyecto, que aún no tiene nombre definitivo (y aquí sigo esperando vuestras ideas, que ya sabéis que me encanta bautizar las cosas en comunidad). Hasta ahora ya teníamos una landing básica que se generaba a partir de un formulario. Pero claro, le faltaban los textos. Y ahí es donde entra la inteligencia artificial.
Porque sí, podríamos haber optado por coger los datos del formulario y encajarlos en una plantilla. Pero eso nos daría un resultado muy pobre, muy genérico. Y precisamente lo interesante de la IA es que nos permite crear un copy persuasivo, adaptado a cada negocio y pensado para convertir.
Recordemos que este episodio es premium. Si queréis escucharlo, podéis suscribiros a Boluda, y además de los episodios premium, podréis acceder a todos los cursos para emprendedores.
Este contenido está únicamente disponible para los suscriptores. Puedes identificarte en este enlace o suscribirte a los cursos.Así que, resumiendo, esta semana hemos añadido la generación de textos con IA. Y para la siguiente, toca pulir el sistema, mejorar el prompt y dar más control al usuario.
Y ahora os toca a vosotros. Por un lado, si estáis probando la herramienta, dadme feedback. Y por otro… seguimos con el tema del nombre. Que ya va siendo hora de dejar de llamarlo “Launchpad Solo”.
¿Cómo lo veis? ¿Os encaja este enfoque para generar copies automáticamente o creéis que habría que darle otra vuelta?
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Es viernes, o sea que ya sabéis lo que toca: Descansad, relajaros y recargad pilas, porque regresamos el lunes con más y mejor: Vuestras preguntas, las protagonistas de la jornada. Hasta entonces, ¡Muy buen fin de semana!
Hoy lanzo una nueva sección de herramientas, con generadores, calculadoras y buscador de dominios. Vamos a repasarlas todas.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Entrando ya en la recta final del curso de SEO para ChatGPT, en el que aprenderemos adaptar nuestra estrategia para ganar visibilidad en entornos de inteligencia artificial.
Y ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de una novedad que me hace especial ilusión, porque nace directamente de mi propio día a día como emprendedor. He añadido una sección de herramientas en el campus de Boluda. Pensadas para vosotros, los suscriptores, con utilidades prácticas que podéis usar desde ya.
La idea es muy simple. Son herramientas que yo mismo me he ido creando cuando las he necesitado en mis proyectos. Cosas que, en lugar de hacer a mano o de forma tediosa, he automatizado… y he pensado que si a mí me sirven, seguro que a vosotros también.
Por ejemplo, una de las primeras que tenéis es un buscador de dominios. Nace de cuando estaba buscando nombre para PrestoCast. En lugar de ir probando uno a uno, he creado una herramienta que hace brainstorming a partir de la idea de negocio que le indicáis, incluso permitiendo añadir palabras clave, y os devuelve directamente dominios .com disponibles. Es una pasada para ahorrar tiempo y encontrar ideas interesantes.
Otra herramienta muy útil es el generador de textos legales. Rellenáis un formulario con vuestros datos, tipo de web, uso de cookies, pagos, etc., y os genera los textos legales básicos listos para copiar y pegar. Eso sí, como siempre os digo, esto es una base. Si ya tenéis un gestor o necesitáis algo más específico, mejor revisarlo con un profesional, pero para salir del paso o mejorar lo que tenéis, es muy práctico.
También tenéis un generador de QR. Podéis crear códigos para una web o incluso para un texto, personalizar colores y tamaño, y descargarlos directamente. Además, estos QR son estáticos, no dependen de ninguna plataforma externa, así que no se van a romper con el tiempo.
Y luego viene una de las partes más potentes, las calculadoras. Aquí es donde creo que más valor podéis sacar. He incluido varias que uso constantemente.
Tenéis una para presupuestar proyectos, donde introducís horas, costes, margen de imprevistos… y os calcula cuánto deberíais cobrar. Otra para calcular el precio de patrocinio en un podcast, basada en CPM y datos reales del mercado. También una de punto de equilibrio, que os dice cuántas unidades tenéis que vender para empezar a ganar dinero o alcanzar un objetivo de beneficio.
Además, hay una calculadora de viabilidad de ideas, para ver si un proyecto tiene sentido a nivel matemático, otra para comparar si os conviene más ser autónomos o montar una SL, otra para calcular vuestro precio por hora, que os ayuda a entender cuánto deberíais cobrar realmente en función de vuestro objetivo de ingresos y vuestro tiempo disponible.
Y finalmente, una calculadora del techo de membership site, que estima hasta dónde podéis crecer según vuestras altas y vuestro churn. Muy útil para detectar cuellos de botella y entender vuestro negocio.
Todo esto ya lo tenéis disponible dentro del campus, en la sección de herramientas. Pero esto no acaba aquí. Mi idea es ir ampliando esta sección poco a poco, pero aquí quiero contar con vosotros. Decidme qué necesitáis. Qué calculadora, qué generador, qué herramienta os facilitaría la vida. Me lo podéis enviar a través del formulario de soporte, y lo iré incorporando lo antes posible.
Porque al final, de eso se trata: de crear cosas útiles, prácticas y que realmente os ayuden en vuestro día a día como emprendedores. :)
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!
Hoy vemos cómo pasar nuestros datos de ChatGPT a Claude (y al revés) por si en algún momento queremos cambiar de modelo de IA (o usar ambos).
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy llegamos al ecuador del curso de SEO para ChatGPT, en el que aprenderemos adaptar nuestra estrategia para ganar visibilidad en entornos de inteligencia artificial.
Y ahora sí, vamos al lío. Cada vez estoy usando más Claude que ChatGPT. No era algo planificado, simplemente ha ido pasando. Todo empezó cuando comencé a trabajar con Claude Code para temas de programación. Al principio lo utilizaba únicamente para código, pero poco a poco empecé también a usarlo para hablar de proyectos, organizar ideas y crear carpetas dentro de Claude para distintos desarrollos. Y claro, ahí apareció el problema de la falta de contexto.
En ChatGPT tengo años de conversaciones y ya me conoce. Pero cuando empecé a usar Claude para estas cosas, me encontré con que tenía que volver a explicar todo desde cero. Así que me puse a investigar cómo migrar conversaciones de una plataforma a otra.
Lo primero que hay que hacer es exportar los datos. Tanto ChatGPT como Claude lo permiten sin problema. En el caso de ChatGPT, basta con ir a configuración, entrar en control de datos y pulsar en exportar. El proceso no es inmediato. Primero hay varias verificaciones de seguridad y luego, pasado un rato (que puede ser minutos u horas) recibes un correo con un enlace para descargar un archivo ZIP con todo tu historial. En mi caso tardó bastante porque tengo años de conversaciones acumuladas. Una vez tienes ese archivo, empieza la parte menos elegante del proceso.
Claude tiene una funcionalidad para importar memoria. Se puede acceder directamente desde esta URL o desde la configuración, en el apartado de capacidades. Pero la solución que ofrece es bastante rudimentaria. Básicamente nos da un prompt para que lo peguemos en ChatGPT, este genere un resumen de todo nuestro historial, y luego peguemos ese resumen en Claude. Pero pretender resumir años de conversaciones en un solo prompt es, siendo generosos, bastante chapucero.
Lo que funciona mejor es usar directamente el archivo ZIP que nos hemos descargado. Dentro hay un JSON con todas las conversaciones. Podemos subir ese archivo a Claude y pedirle que procese la información. El inconveniente es que, si el archivo es demasiado grande, tendremos que dividirlo en partes y subirlo por trozos.
Si queremos hacer el proceso inverso (es decir, llevar conversaciones de Claude a ChatGPT), el primer paso es parecido. En Claude también existe una opción para exportar datos desde configuración, dentro del apartado de privacidad. Incluso permite elegir qué exportar. Todo el historial, solo los últimos 30 o 90 días, o un rango personalizado de fechas. La exportación incluye conversaciones, proyectos, memorias y usuarios.
Pero cuando llega el momento de importar eso en ChatGPT aparece otro problema, porque ChatGPT no tiene ninguna herramienta de importación. Literalmente ninguna. Podemos subir archivos, sí, pero si intentas subir directamente el JSON que exporta Claude, normalmente es demasiado grande. Así que toca hacer lo mismo que antes. Dividir los archivos y reconstruir las conversaciones manualmente.
Para esto hay herramientas que ayudan bastante. Por ejemplo, aplicaciones como jsoncrack.com, jqplay.org o jsoneditoronline.org permiten abrir archivos JSON enormes y separarlos en partes más pequeñas. Así podemos extraer cada conversación por separado e ir copiándolas en nuevas conversaciones dentro del LLM que queramos usar.
Otra opción interesante es utilizar herramientas específicas. Por ejemplo, ChatGPT Exporter permite exportar conversaciones en distintos formatos como texto, markdown, JSON, PDF o CSV. El inconveniente es que normalmente hay que hacerlo conversación por conversación.
La herramienta que más me ha gustado es Switchboard.ai. Lo que hace es procesar el JSON completo del historial, separar automáticamente cada conversación y convertirlas en archivos markdown independientes. Luego podemos ir subiendo esos archivos, uno a uno, a la otra plataforma. Sigue siendo manual, pero al menos simplifica bastante el proceso.
En cualquier caso, la sensación general es que todo esto sigue siendo bastante chapucero. Y sinceramente, me sorprende que todavía no exista un sistema estándar para esto. Todas las plataformas permiten exportar datos (probablemente por temas legales) pero ninguna ofrece un sistema de importación decente. Lo lógico sería poder decir “Vengo de Claude”, subir el archivo y que automáticamente se recrearan todas tus conversaciones y proyectos.
De hecho, no me extrañaría que pronto aparezcan herramientas externas que se conecten a las APIs de distintas plataformas y sincronicen conversaciones entre ellas. El problema es que, a día de hoy, ni ChatGPT ni Claude ofrecen APIs para acceder directamente a las conversaciones del servicio como tal. Las APIs que existen son para usar los modelos, no para gestionar el historial de chat. Así que de momento toca recurrir a estos métodos más manuales.
En mi caso ya he conseguido migrar todo mi contexto de ChatGPT a Claude. Aun así, sigo usando ambas herramientas. ChatGPT me gusta mucho para ciertas cosas, especialmente para el uso por voz en la app, que funciona realmente bien. Claude, en cambio, lo estoy utilizando más para trabajo y proyectos. Probablemente terminaré usando cada una para cosas distintas.
Lo que tengo claro es que, a medida que aparezcan más modelos, la portabilidad de nuestras conversaciones va a ser cada vez más importante. Y estoy convencido de que dentro de poco veremos sistemas mucho mejores para mover todo nuestro contexto de una plataforma a otra sin tener que hacer estas pequeñas chapuzas que hacemos ahora. :)
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!
Hoy vemos por qué hay tanta incertidumbre sobre el futuro de las empresas de software, con la aparición de la inteligencia artificial. Veamos pros y contras.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Ayer empezamos el curso de SEO para ChatGPT, en el que aprenderemos adaptar nuestra estrategia para ganar visibilidad en entornos de inteligencia artificial.
Y ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de una pregunta que está en boca de todos estos días. ¿Qué va a pasar con la industria del software con la llegada de la inteligencia artificial?
Es una duda bastante lógica. Si ahora cualquiera puede pedirle a ChatGPT, Gemini o cualquier otro modelo que le genere código, automatizaciones o incluso pequeños programas, la tentación es pensar que muchos softwares dejarán de ser necesarios. Si puedo hacérmelo yo mismo, ¿para qué voy a pagar una herramienta?
Claro, si todo el mundo pensara así y dejara de comprar software, la industria tendría un problema enorme. Pero la realidad, como casi siempre, es bastante más compleja. Hay muchas variables en juego, y por eso prefiero analizar los distintos factores que están apareciendo, para que cada uno pueda formarse su propio criterio.
Para empezar, uno de los cambios más evidentes es la reducción drástica de los costes de desarrollo. Antes, para crear un software hacía falta un equipo completo: desarrolladores senior, juniors, testers… Ahora gran parte de ese trabajo se puede acelerar o automatizar con inteligencia artificial. Esto hace que los equipos puedan ser más pequeños y trabajar mucho más rápido. Desde el punto de vista de una empresa de software, eso significa mayores márgenes o más capacidad para lanzar nuevos productos.
Relacionado con esto está la aceleración del time to market. Lo que antes podía llevar un año de desarrollo ahora puede hacerse en semanas o incluso días. Yo mismo lo he vivido con algunos proyectos. Sin ir más lejos, PrestoCast es algo que, sin ayuda de la IA, probablemente me habría llevado cerca de un año desarrollar. Con las herramientas actuales lo pude sacar en aproximadamente un mes.
Otro punto importante es la democratización del desarrollo de software. Antes había una barrera de entrada muy clara: si no sabías programar, no podías crear software. Ahora esa barrera es mucho más baja. Eso permite que mucha más gente pueda lanzar productos digitales, lo cual es fantástico para los nuevos emprendedores… pero también significa más competencia para las empresas que ya estaban en el sector.
Además, la inteligencia artificial está creando nuevas categorías de producto. No solo podemos desarrollar software con IA, sino también software que utiliza IA como parte central de su funcionamiento. Esto abre todo un abanico de posibilidades: herramientas que escriben contenido, que analizan datos, que generan imágenes, que automatizan procesos… Todo un nuevo mercado que hace unos años ni siquiera existía.
A esto se suma el aumento de la productividad de los equipos técnicos. Con IA se pueden automatizar tareas repetitivas, mejorar el testing, detectar errores más rápido, generar documentación o prototipos en cuestión de horas. Todo esto permite a los desarrolladores centrarse en las partes más importantes del producto.
También estamos viendo el nacimiento de lo que podríamos llamar software “IA-first”. Igual que hace años apareció el concepto de mobile-first, ahora hay productos que ya están concebidos desde el inicio para trabajar con inteligencia artificial como núcleo del sistema. Esto cambia completamente la forma de diseñar y construir aplicaciones.
Ahora bien, no todo son ventajas. También hay algunos riesgos y desafíos.
Uno de ellos es la posible percepción de que el desarrollo de software se convierta en una “commodity”. Si la gente cree que cualquier cosa se puede hacer con ChatGPT en cinco minutos, puede parecer que el software ya no tiene tanto valor. Otra cosa distinta es que eso sea realmente cierto, pero la percepción del mercado también cuenta.
Otro punto (positivo/negativo según se mire) es la reducción de barreras de entrada. Como ahora es más fácil crear software, habrá más competidores. Y cuando aumenta la oferta, normalmente los precios tienden a bajar. Eso podría generar presión en los modelos de negocio actuales.
También existe cierta dependencia de los proveedores de inteligencia artificial. Muchas empresas están construyendo productos sobre modelos de OpenAI, Anthropic, Google o Meta. Aunque también es verdad que cada vez hay más modelos abiertos y la posibilidad de autoalojarlos, lo que reduce bastante este riesgo.
A nivel legal también hay interrogantes. Propiedad intelectual, regulación, privacidad de datos… Son temas que todavía se están definiendo y que probablemente evolucionarán bastante en los próximos años.
Otro fenómeno interesante es la velocidad de copia. Antes lanzar una funcionalidad nueva podía darte ventaja durante meses. Ahora los competidores pueden replicarla mucho más rápido gracias a la IA. Esto hace que la innovación tenga que ser constante.
Y por supuesto está el ritmo de cambio tecnológico. El stack evoluciona cada vez más rápido. Nuevos modelos, nuevas herramientas, nuevos frameworks… Mantenerse al día exige formación continua.
Con todo esto sobre la mesa, mi sensación personal es bastante positiva. Creo que la inteligencia artificial, en conjunto, va a beneficiar a la industria del software. Los pros, en mi opinión, superan claramente a los contras.
Porque que algo se pueda hacer no significa que todo el mundo vaya a hacerlo. Yo podría montarme mi propio servidor en casa en lugar de pagar hosting, pero no lo hago. Podría llevar mi contabilidad personalmente, pero prefiero externalizarla. Cada uno se dedica a lo que sabe hacer mejor.
Con el software pasará algo parecido. Habrá personas que se hagan sus propias herramientas, sí. Pero la mayoría seguirá prefiriendo pagar soluciones profesionales que ya funcionan y les ahorran tiempo y problemas.
En definitiva, estamos en un momento de muchísima incertidumbre, con muchas variables en juego. También en una época llena de oportunidades. Y como siempre ocurre con la tecnología, quienes sepan adaptarse probablemente saldrán ganando. Al menos, eso pienso yo.
Así pues, más que preguntarnos si la IA va a destruir la industria del software, deberíamos preguntarnos cómo podemos aprovecharla para construir cosas mejores, más rápido y con más valor para nuestros clientes. :)
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!
Hoy contesto preguntas sobre validación de ideas, cambiar la cuenta de Stripe, diversificar, negocios locales, email marketing, y mucho más.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy empezamos el curso de SEO para ChatGPT, en el que aprenderemos adaptar nuestra estrategia para ganar visibilidad en entornos de inteligencia artificial.
También mencionar a Jaime Avargues, suscriptor de hace ya muchos años, que tiene montada La despensa canina, una tienda especializada en alimentación saludable y natural para perros y gatos. ¡Mil gracias por hacer esto posible Jaime! :)
Y ahora sí, vamos a por las preguntas de la jornada:
1. Hola Joan, Que sepas que me he viciado mucho a prestocast, he descubierto a un montón de gente interesantísima, me recuerda mucho al tuiter de antes. de verdad, una herramienta genial incluso me he animado a crear mi propio podcast, mil gracias por haberla inventado!!!! bueno, como dices, vamos al lio. He validado una idea con buena respuesta en redes sociales, pero cuando paso a ofrecer la venta directa, la conversión es bajísima. Puede ser que la validación en redes no sea una validación real? Cómo puedo diferenciar interés superficial de intención de compra? Gracias por tu claridad habitual!!! (Iván)
2. Hola Joan! Actualmente tengo una web en WordPress con WooCommerce, WooCommerce Subscriptions y Stripe. Las suscripciones se gestionan desde WooCommerce, no desde Stripe Billing; Stripe solo procesa los pagos recurrentes. Ahora estoy valorando abrir una LLC en USA con Stripe Atlas para seguir usando Stripe desde una nueva estructura, ya que me mudaré a Andorra. Mi duda es esta: si cambio en WooCommerce la conexión de mi cuenta actual de Stripe España a una nueva cuenta de Stripe USA, ¿seguirán funcionando las renovaciones automáticas de las suscripciones ya activas o habrá problemas con los métodos de pago guardados? Y, en caso de que no sea automático, ¿lo más recomendable sería mantener la cuenta actual de Stripe para las suscripciones existentes y usar la nueva solo para altas nuevas? Gracias de antemano. Un saludo, (Alex)
3. Muy buenas, Tengo un negocio local y me planteo crear una línea digital para no depender tanto del local físico. El problema es que no sé si estoy dispersándome demasiado. Cómo decides cuándo diversificar y cuándo centrarte en lo que ya funciona? Un saludo. (María)
4. Buenas Joan, Tengo varios proyectos pequeños que generan algo de ingresos cada uno, pero ninguno despega del todo. No sé si concentrar todos mis esfuerzos en uno solo o mantener esta diversificación. ¿Qué harías tú en esta situación? Gracias por adelantado. (Lucía)
5. Hola Joan, Estoy empezando y me obsesiono mucho con herramientas: que si la mejor plataforma, que si el mejor CRM, que si la mejor automatización… y siento que eso me frena. Cómo decides cuándo una herramienta es suficiente y cuándo realmente necesitas cambiar? Gracias por tanto valor diario. (Adrián)
6. Muy buenas Joan, Tengo una lista de correo pequeña pero con tasas de apertura altísimas. Me da miedo monetizarla y que la gente se dé de baja. ¿Es mejor proteger la relación o asumir que si no vendo, no hay negocio? Un abrazo y gracias por acompañarnos cada día. (Sofía)
Iván plantea una duda muy interesante. Ha validado una idea en redes sociales y ha recibido buena respuesta: comentarios, likes, compartidos… pero cuando pasa a vender, la conversión es muy baja. Y aquí viene la clave, y es que la validación en redes sociales no es una validación real de compra.
Un like es muy fácil. Incluso comentar o compartir es relativamente fácil. Pero sacar la tarjeta y pagar es otra historia. Hay mucha distancia entre el interés superficial y la intención real de compra.
¿Cómo podemos validar de verdad? Con una lista de correo. Para mí sigue siendo una de las mejores herramientas de marketing que existen. Primero inbound marketing, para que la gente te conozca, y después captación de correos.
La idea es crear una landing o un formulario para que la gente se apunte específicamente si le interesa ese producto o servicio. No una lista genérica de “recibe consejos”, sino algo muy claro: esta lista es para las personas interesadas en este producto. Apuntarse requiere más compromiso que dar un like, así que aunque la lista sea más pequeña, la intención será mucho más real.
Sobre la duda de Álex, la respuesta en su caso es bastante sencilla. Como las suscripciones no las gestiona Stripe directamente sino WooCommerce, el cambio de cuenta no afecta a las renovaciones. WooCommerce simplemente procesa los cobros como si fueran pagos normales y Stripe actúa como pasarela. Por lo tanto, cambiar la cuenta es básicamente decirle al sistema: a partir de ahora los pagos van a esta otra cuenta. Eso sí, hay que vigilar temas como la divisa o configuraciones similares, pero en esencia no debería haber ningún problema.
Después viene la pregunta de María, y aquí la respuesta es bastante clara. El mejor momento para diversificar es cuando el negocio principal ya va bien. Muchas veces intentamos diversificar cuando las cosas van mal, como último recurso. Pero en ese momento no tenemos ni tiempo, ni recursos, ni energía. En cambio, cuando el negocio funciona, es cuando podemos dedicar recursos a experimentar.
Si el nuevo proyecto sale bien, fantástico. Y si no sale bien, al menos hemos hecho el experimento en un momento en el que podíamos asumir el golpe. Los experimentos no deberían hacerse cuando estamos desesperados, sino cuando tenemos margen.
La siguiente pregunta es de Lucía. Aquí no hay una respuesta única, porque depende mucho de la persona. Conozco gente que tiene muchos pequeños proyectos que generan 300 o 400 euros al mes cada uno, y están encantados. Al final acaban sumando varios miles al mes, con el beneficio añadido de que están muy diversificados. Si uno cae (porque cambia un algoritmo, aparece un competidor o desaparece una plataforma) los otros siguen funcionando.
Otra forma de verlo es pensar que no son negocios distintos, sino productos distintos dentro de un mismo negocio. Si puedes organizarte bien, asignando días o momentos para cada proyecto, puede funcionar perfectamente. Solo tendría sentido centrarse en uno si realmente hay uno que tiene un potencial mucho mayor que el resto.
Después Adrián plantea algo que nos pasa a muchos cuando empezamos, que es obsesionarse con las herramientas. El mejor CRM, la mejor plataforma, la mejor automatización… Y aquí la regla es muy simple. Cuantas menos herramientas, mejor.
Esto es como conducir. No arrancas en quinta. Empiezas en primera. Si la primera funciona, sigues en primera. Solo cambias cuando realmente lo necesitas. Con las herramientas pasa igual. Si algo funciona, no lo cambies. Si un proceso empieza a ser demasiado pesado o ineficiente, entonces sí tiene sentido buscar una herramienta que lo mejore. Pero no al revés. Si empiezas investigando herramientas sin necesidad real, acabarás creando problemas que antes no existían.
Y finalmente Sofía plantea una duda muy interesante sobre su newsletter. Aquí todo depende de la estrategia. Si la lista es en sí misma el producto (es decir, el valor está en el contenido que envías) entonces tiene sentido crear una versión premium. Por ejemplo, mantener un envío gratuito a la semana y añadir otro envío exclusivo para suscriptores de pago. Así mantienes el valor gratuito y a la vez introduces una vía de monetización.
En cambio, si la newsletter es solo un canal para promocionar un producto o servicio, entonces no hay que complicarse. Simplemente utiliza la lista para hablar de ese producto cuando tenga sentido dentro del contenido.
Como veis, en todos estos casos la clave no está tanto en la herramienta o en la técnica concreta, sino en entender bien la estrategia detrás de cada decisión. :)
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana martes con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!
Cuarta entrega del ciclo de creación de un proyecto online. Ahora que ya tenemos clara nuestra propuesta de valor, empezamos a programar la web.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy finaliza el curso de Coderick, en el que aprenderemos a crear aplicaciones web funcionales sin escribir código, utilizando inteligencia artificial para construir proyectos.
Y ahora sí, vamos al lío! Hoy vemos en qué punto está el proyecto, dentro de esta serie en la que estamos construyendo un SaaS desde cero. Y digo “enseñaros” porque ya podéis ver una primera versión… aunque sería generoso llamarla beta o incluso alpha. Esto es una pre-alpha en toda regla: el esqueleto del producto. Pero lo importante es que ya existe y se puede tocar.
De hecho, os voy a dejar el enlace en las notas del programa para que podáis echarle un vistazo. Es una URL larguísima y bastante fea, pero sirve para ver cómo está planteado todo. Además, si queréis entrar como beta testers, también encontraréis un formulario para solicitar acceso y empezar a trastear con lo que hay ahora mismo.
Recordemos que este episodio es premium. Si queréis escucharlo, podéis suscribiros a Boluda, y además de los episodios premium, podréis acceder a todos los cursos para emprendedores. :)
Este contenido está únicamente disponible para los suscriptores. Puedes identificarte en este enlace o suscribirte a los cursos.Así que ahora mismo estamos en esa primera fase de construir la base. A partir de aquí tocará pulir, añadir IA, mejorar diseño, crear plantillas… porque como ocurre con cualquier SaaS, esto nunca se termina realmente. Siempre hay algo más que mejorar.
De momento os invito a echarle un vistazo, apuntaros como beta testers si queréis curiosear, y enviarme sugerencias. Voy a dejar también un formulario para recoger ideas, y durante la semana iré trabajando en todo ello.
Si todo va bien, el próximo paso será que esa landing deje de ser un simple esqueleto y empiece a generarse automáticamente con inteligencia artificial. Y entonces ya empezará a parecer un producto de verdad. :)
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Es viernes, o sea que ya sabéis lo que toca: Descansad, relajaros y recargad pilas, porque regresamos el lunes con más y mejor: Vuestras preguntas, las protagonistas de la jornada. Hasta entonces... ¡Muy buen fin de semana!