• 18 minutes 15 seconds
    EL MUERTO AL HOYO Y EL VIVO AL BAILE
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    El Caribe suele ser sinónimo de alegría: el imaginario más común es el de una tierra besada por el sol donde maravillas naturales desbordantes son honradas con las danzas de una población en eterno éxtasis. Su música es la máxima expresión de este imaginario pero también es el vehículo de expresiones más melancólicas....
    9 January 2017, 6:39 am
  • 10 minutes 59 seconds
    Pedro Navaja
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    Este es un extracto del libro Los Imaginarios y la Cultura Popular, en el que se describen las interrelaciones entre salsa y violencia a través de sus personajes.
    Uno de los aportes que Rubén Blades hizo a la salsa fue la extensión de las letras de la salsa, pues a partir de su obra las canciones salseras se convirtieron en verdaderas historias llenas de sentido y donde la presencia del personaje fue inevitable para causa y efecto del mismo. Aunque la salsa narrativa es un patrimonio del compositor panameño, el personaje no es una incorporación de su exclusividad, ya que desde mucho antes habían existido personajes violentos en la música del Caribe.......
    fuente: www.salsajazz.com
    11 February 2014, 5:12 am
  • 12 minutes 2 seconds
    Barrunto
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    Sobre la actuación de Lavoe y su orquesta con músicos de la vieja guardia como: Reynaldo Jorge y Ray Vega en Panama interpretando la mejor versión de Barrunto con la participación especial de Willie Colon.
    25 January 2014, 10:50 pm
  • 4 minutes 18 seconds
    Con los Santos no se juega
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    Hector Lavoe y sus temas religiosos cantados con la pasión que él nos supo brindar
    25 January 2014, 6:11 am
  • 6 minutes 15 seconds
    Paula C de Ruben Blades
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    FUTBOL Y SALSA
    BY HUGO TORRES NAKAYA


    PAULA C
    RUBEN BLADES
    ..… Una de las cosas que hizo (Rubén), desde el principio con Fania, fue componer para que artistas ya consagrados como Ismael Miranda grabaran sus canciones. Asi que, antes de ser reconocido como cantante, ya era apreciado como compositor dentro de la empresa disquera. Fue su calidad como compositor lo que le permitió ser reconocido por Fania. Recuerdo en particular que fue Ismael Miranda el primero en reconocer, y dar crédito públicamente, a Rubén por sus composiciones. Rubén nunca lo olvido. Siempre creí que Rubén es un compositor que también canta, en vez de un cantante que también es compositor. Constantemente recibía llamadas de gente diciendo “necesito una buena tonada”.
    Eso fue lo que precisamente ocurrió con “El Cantante”. Willie lo llamo porque Héctor había sido hallado con una sobredosis dentro de un auto y necesitaba una “buena canción o tonada” para ayudarle a regresar a la escena. Inicialmente Rubén no quiso darle la canción a Héctor, pero lo convencí de que lo hiciera.
    Me encantaba Héctor Lavoe y la broma mas grande entre Rubén y yo era que Héctor fue mi cantante favorito (lo sigue siendo). Cada vez que Héctor se presentaba me aseguraba de ir a escucharlo.
    En una oportunidad, durante un concierto de Fania All Stars en el Madison Square Garden de Nueva York, Rubén vino hasta donde yo estaba sentada en medio de la audiencia y me llevo tras bastidores –lo que yo odiaba- Sin pronunciar palabra me condujo hasta donde Héctor estaba, recostado sobre una de las puertas. Al llegar justo al frente de Héctor (Rubén) me pregunto: ‘quien es tu cantante favorito?’ y le conteste ‘ Héctor Lavoe’. Héctor se sonrió sin saber exactamente lo que ocurría y fue cuando Rubén dijo: ‘ Héctor, sabes quien es ella? Es mi novia Paula’. Héctor entonces rió a carcajadas. Al principio me molesto un poco pero después entendí que se trato de un gesto muy generoso de Rubén. El y Héctor eran, para ese entonces, rivales musicales.
    28 October 2013, 6:20 am
  • 15 minutes 9 seconds
    Maestra Vida
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    Maestra Vida es el nombre de la primera ópera salsa original (la primera de la historia corresponde a Hommy de Larry Harlow del año 1973, adaptación de la ópera rock Tommy de The Who), compuesta por el artista panameño Rubén Blades, grabada en estudio con la inclusión de instrumentos sinfónicos y producida por Willie Colón en 1980 para el sello Fania Records.

    Distribuida como álbum doble (Fania F576/577), Maestra Vida marcó un hito en el género de la salsa al introducir elementos de la narrativa literaria latinoamericana a la música, a través de lo que Blades denominó Focila, su proyecto artístico para un Folclore de Ciudad Latinoamericana por el que proponía la música al servicio de la expresión de los hechos y contradicciones urbanos, comúnmente evitados por los ritmos afro-caribeños comerciales de la época. Si bien se trata de una ópera salsa, como se conoció desde su salida al mercado, ésta incluye temas que no son específicamente de ese género, como el bolero.

    La voz de Manuela corresponde a la madre de Rubén Blades, Anoland Díaz, culminando un largo sueño acariciado por Rubén y nunca más repetido en otra grabación.

    Maestra Vida no fue montada en la época de su lanzamiento y tuvo que esperar hasta muchos años después para que fuera llevada a los escenarios.

    agradecimiento sincero a Santiago Cardenas Malasquez y su blog Pentamagrario http://pentagramario.blogspot.com/?m=1
    por servir de fuente para este podcast, asi como tambien no se olviden de escuchar hugosalsaradio
    http://hugotorresnakaya.wix.com/hugosalsaradio
    o escuchar hugosalsaradio en Tunein:
    http://tunein.com/radio/hugosalsaradio-s140096/
    13 October 2013, 5:00 am
  • 52 minutes 58 seconds
    Especial de Hector Lavoe por RPP
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    Excelente audio sobre la presencia de Hector Lavoe en Perú, que fue transmitido por el programa radial "EN ESCENA" es un programa que se trasmite por RPP Noticias los sábados desde la 2:00 pm y los domingos a partir de las 12:30 am con la conducción de Johnny Padilla Orbegoso.
    La relación de Lavoe con Hugo Abele fue casi de una hermandad, tal como consta en los AUDIOS INÉDITOS que RPP comparte por gentileza de Agustin Perez Aldave y que de alguna forma, representa un homenaje a la memoria de Hugo Abele, el encargado de la entrevista para su programa Sonidos Latinos.

    Allí se escucha a un Lavoe que dice que "El Perú es su mejor inyección", además del aprecio al Dr. Luis Delgado Aparicio, quien al escucharlo 24 años después en nuestro programa no pudo contener la emoción. Así mismo, se hace ver la pasión por los boleros, en especial el de Emborráchame de Amor, de la autoría del peruano Mario Cavagnaro.

    Disfruten el audio y es bueno saber q existen mas audios o videos ineditos por ahi......de el gran Hector Lavoe!!!
    11 July 2013, 7:14 am
  • 16 minutes 57 seconds
    Hommy a Latin Opera-Larry Harlow
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    HOMMY

    En 1969, The Who, la famosa banda inglesa de rock conformada por el excéntrico cantante Roger Daltrey, hicieron una obra llamada Tommy. Se trataba de un álbum doble presentado como una ópera rock, Tommy narraba la historia de un niño ciego y sordomudo que acaba convertido en un profeta. Tres años después la London Symphony Orchestra hizo una versión de cámara y Larry Harlow hizo Hommy. Esta es la historia de un disco único en su género, la ópera latina Hommy.

    Larry Harlow se inspiró en Tommy para hacer Hommy, él mismo lo reconoce. La historia también giraba sobre un niño ciego sordomudo con un sentido para la música hiperdesarrollado. el argumento fue escrito por Heny Álvarez, pero lo interesante también estuvo en la grabación, pues Harlow la hizo en cintas de vídeo y no de audio. Genaro Heny Álvarez Domenech nació en Santurce en 1929. Era cantante, un habitual de las fiestas en el South Bronx y el East Harlem a comienzos de los 60. También bailaba, también componía, también arreglaba y también vendía discos en la Casa Alegre de Al Santiago. Fue fundador de la Típica Novel, estuvo en el Sexteto de Gilberto Cruz, pasó por La Moderna de Ray Barretto, actuó con la charanga de Lou Pérez y cantó para el Sexteto de Joe Cuba. Cuando estalló el boom de la salsa, pasó de grupo en grupo hasta que Larry Harlow lo llamó para escribir Hommy, un trabajo hecho a la medida del talento de Álvarez.

    Un detalle sobre la obra Hommy. Harlow quería alejarse del planteamiento de Tommy y por eso había pensado en un nombre muy distinto, pero Álvarez encontró que omi significa agua o manantial en ñañigo, por lo que el nombre era perfecto. Los dos dividieron la obra en dos actos y nueve interludios. Se cuenta que Álvarez se inspiró en las tradiciones de Loiza Aldea y que por eso siempre negó la relación con la ópera rock de The Who.

    Mientras Heny Álvarez terminaba de escribir, Larry Harlow fue convocando a sus amigos para grabar el ambicioso proyecto. La orquesta base, por supuesto, fue la suya con Guagua Rivera en el bajo, Eddie Colón en los timbales, Tony Jiménez en las congas y Pablito Rosario en los bongoes. Larry Spencer y Ralph Castrella en las trompetas, Sam Burtis y Lewis Kahn en los trombones, y como cantantes y actores: Celia Cruz (la gracia divina), Heny Álvarez (el heladero), Justo Betancourt (el papá), Cheo Feliciano (el tío), Pete El Conde Rodríguez (el elemento del bonche), Adalberto Santiago (el médico) y un chico recién llegado de Coamo, Puerto Rico, Junior González. Junior González llegó a la orquesta de Larry Harlow para reemplazar a Ismael Miranda, y dio la casualidad que su debut con la banda fue en Hommy, donde por su juventud se le dio el papel protagonista, el del niño que no ve, no habla ni oye, pero toca los bongoes de manera prodigiosa.

    Pero mencionábamos a Celia Cruz. Resulta que Celia estaba en México y a Harlow le pareció que era la voz perfecta para encarnar a la gracia divina. Celia dijo que le parecía bien, pero que primero firmaría un contrato con Fania y se fue a Nueva York. Pero más tardó ella en preparar la maleta que Jerry Masucci y Harlow en organizar todo para que grabara antes de firmar. Ella se enojó, pero en el fondo acabaron de amigos, porque esa fue la primera experiencia de Celia Cruz con la salsa y con Fania. Lo que siguió…¡ja!, fue Bemba Colorá.

    Contra todo pronóstico, las ventas de Hommy fueron muy buenas, por lo que se pensó en presentarlo en directo. Pero era una ópera y no era sencillo. Harlow, que siempre ha tenido excelentes relaciones en Nueva York, habló con las directivas del Carnegie Hall. El Carnegie recibía conciertos de música popular desde 1955, pero sólo desde el 71 se podían grabar. De hecho, estaban de moda entre los grupos de rock y de soul, así que la propuesta fue aceptada y el evento se empezó a preparar.

    Hommy: A Latin Opera se estrenó el 29 de marzo de 1973 en el Carnegie Hall. A la orquesta de Harlow se le sumaron una sección de cuerdas con 14 violines, una sección sinfónica de vientos (imagínense, los tres flautistas eran Johnny Pacheco, Eddy Zervigon y Bobby Porcelli), y una sección de percusión, además de los coros, un piano adicional y un tres. Larry Harlow dirigió todo en compañía de Marty Sheller, creador de los nueve interludios. El narrador fue Heny Álvarez y los arreglos musicales los hicieron Harlow, Sheller, José Luis Cruz, Papo Lucca y Javier Vázquez. Hommy se presentó posteriormente en el recién inaugurado coliseo Roberto Clemente de San Juan de Puerto Rico.
    5 August 2012, 7:42 am
  • 25 minutes 12 seconds
    Lavoe en Perú
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    Hacia mucho tiempo que Hector Lavoe no tenia grandes conciertos al aire libre como solía tenerlos, la llegada de Lavoe al Peru, muchos la consideran como el momento mas alto en la carrera de el cantante, esto ocurrió en 1986 durante una semana de shows completamente vendidos en su totalidad. Durante esta estadía Lavoe demostró momentos de generosidad y caridad que no fueron reportados.
    La noche anterior al viaje a Lima, La Banda había completado una serie de conciertos en el Club Broadway 96, cuando llego una mala noticia: la madre de Nuñez uno de los integrantes , había fallecido, Nuñez recuerda que Lavoe se le aproximo después de el show y le dijo: "si no quieres hacer el viaje no tienes que hacerlo, al mismo tiempo puso en mi mano $600 y que me daría mas dinero cuando vuelvan, para los gastos de el funeral" le agradecí por su generosidad y le dije: a mi madre le hubiera gustado que hiciera el viaje a Peru y así lo haré.
    La noche siguiente, Lavoe y la banda incluido "el chino" Nuñez tomaron el vuelo de Nueva York hacia el Peru. Nuñez recuerda que a pesar de el retraso de el vuelo, Lavoe se mostraba entusiasmado por el viaje a Lima. El itinerario era de 6 presentaciones sold out con un estimado de 60,000 personas por noche, era un numero sin precedentes en Peru. Nuñez recuerda como la popularidad de Lavoe en el mundo entero se hizo realidad, cuando el avión aterrizo en la ciudad de Lima a tempranas horas de la mañana "Eso fue probablemente el punto mas alto de popularidad en la carrera de Lavoe". Era como si hubiera llegado The Beatles, un bus nos transporto al Hotel, escoltados por un convoy militar, las calles estaban repletas de gente aglomeradas junto al bus y tratando de tener contacto con el cantante Lavoe. Luego vino la conferencia de prensa en el Hotel a las dos de la mañana, se puede decir que Lavoe era como un Dios en Lima y como cualquier Dios musical, Lavoe se mostraba complaciente con su público. Habian muchas mujeres, recordó Nuñez, que mujer no querría salir con Hector y su banda? había mucha gente tratando de accedernos y cuando las mujeres vienen hacia a ti, no se puede decir que no…
    Nuñez relato que durante su estadía hubo algunos individuos sospechosos al rededor de Lavoe, pero insistió que Hector no usó drogas durante ese viaje. Mientras estábamos en Lima, lo que Hector hacia era ir de su cuarto al bar de el Hotel justo antes de cada concierto y empezaba a cantar boleros en frente de cualquier afortunado que se encontraba en el bar, lucía muy cómodo y placentero, luego mas tarde en esa noche después de el concierto volvíamos derecho al bar, tomábamos dos tragos y cada uno a su cuarto a dormir, durante el día la banda salía a hacer turismo pero Hector se quedaba en su cuarto a dormir.
    De cualquier manera la serie de conciertos en Lima era lo que justamente Hector necesitaba, cada noche había 60,000 personas en la Feria, que tan pronto veían a Hector gritaban su nombre y empezaban a saltar, toda la Feria entera temblaba. Hector vería esto noche tras noche y todo lo que el podía hacer era voltear hacia la banda y decir: "Dios mío".
    Habia un real sentido de éxito para Hector luego de finalizar el ultimo concierto en Lima, el había actuado sin problemas. Los fans le dieron a Hector el amor que el ansiaba, Hector se sentía realmente emocionado mas que ninguna droga podría producirle. Durante su estadía se mostró cooperativo con la Prensa, Hector siempre se mostró alegre en Peru. Sin duda estaba viviendo el mejor momento de su vida.
    Hector se hubiera quedado a vivir indefinitivamente en Lima, pero todo lo bueno se acaba, y con ese aplauso y adulación todavía sonandole los oídos, Hector abordó el avión que lo saco de el paraíso.
    Con la gira concluida Hector y la banda retornaron a Nueva York y tan pronto como bajaron de el avión, Nuñez recuerda a Hector caminando hacia el, metió la mano en el bolsillo sacó $1,000 y me los entrego diciendo: Si necesitas cualquier cosa aquí estoy, estoy orando por ti y tu familia.
    26 May 2012, 6:12 am
  • 8 minutes 20 seconds
    Ruben Techera Universitario y Yo
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    Dicen que los pueblos que no conocen su historia son proclives a cometer los mismos errores del pasado, pero asimismo no tienen modelos válidos que seguir por esta falta de información o cultura. Por eso con mucho orgullo hemos tenido la grata visita de RUBÉN TECHERA, aquel mítico volante uruguayo, hincha del Nacional, que en 1972 llegó a defender los colores cremas con gran aporte de coraje y pundonor, dejando verdaderamente una imagen positiva al extremo que a pesar que le tocó partir en 1975 aún sigue y seguirá perennizado en el recuerdo de la hinchada plena.
    Algo alejado del mundano mundo del fútbol, se encuentra abocado a la prédica del Evangelio a través de la Iglesia Adventista, justamente el motivo de su visita corta pero imborrable a Lima. Pero en esta visita pudimos enterarnos de un hecho que lo pinta de cuerpo entero, que siempre mantuvo en reserva ya que conociéndolo jamás iba a contar este pasaje de su eterna relación con la “U”.
    En 1975 se jugó la Copa Libertadores antes los equipos de Peñarol y Wanderers. Universitario ganó ambos partidos y en el primero ante el sub-campeón Wanderers que ganamos 2-0, Rubén Techera anotó de cabeza el segundo gol, con el ímpetu y garra que lo caracterizó al punto de irrumpir con pelota y todo dentro del arco, pero cayó mal y sufrió una lesión en el hombro izquierdo.
    El Dr. Jorge Alva -otra institución al interior de una gran institución- le inmovilizó el brazo y l hombro para esperar los 3 días que faltaban para el partido ante el Peñarol. Techera hincha y jugador de Nacional, profesional a carta cabal y hombre que no rehuía a los retos hizo cuestión de estado prácticamente que debía jugar como fuera ante el equipo aurinegro. Es así que el día del partido, le adormecieron con infiltraciones el hombro izquierdo lo que le permitió jugar un espléndido partido que ganamos 1-0 en dramático final donde “Papelito” Cáceres le tapó un penal en la última jugada del partido a Fernando Morena, histórico goleador uruguayo.

    Este gesto lo pinta de cuerpo entero, más aún que habiendo transcurrido 33 años de aquellos partidos siempre mantuvo en reserva este detalle, que llegó a nuestro oídos por un comentario de su compañera de toda la vida Graciela, que no sabía que no conocíamos este hecho que generalmente se reservan como temas de camarín o de grupo.

    Pero no fue la única prueba que tuvo Rubén Techera en su trascendente paso por la “U”. Regresando de Montevideo luego de los 2 partidos triunfales, nuevamente enfrentaron al Unión Huaral con quienes habían empatado a dos goles en el primer partido. El score se repetía y Techera fue el escogido para patear un penal que hubiera significado el triunfo crema y esperar a los equipos uruguayos con mayor comodidad. Erró el penal y lamentablemente nuestra ignorancia -nos incluimos en el injusto cargamontón- llegó a tener la osadía de pensar que lo había fallado intencionalmente para favorecer a Peñarol, justamente un SEÑOR PROFESIONAL dentro y fuera de las canchas y por añadidura hincha del Nacional, el más encarnizado rival de los carboneros.

    Llegó la revancha para Techera el 6 de abril de 1975 cuando a los 37´ del segundo tiempo luego que J. J. Oré había logrado el transitorio 2-2, encontró una pelota dando botecitos en el área e hizo lo que cualquier jugador de fútbol bien formado hace: Cerrar los ojos y darle con alma, vida y corazón. Golazo de la “U”, triunfo histórico y explotó en ese momento el HOMBRE injustamente cuestionado que nos tapó la boca a todos y empezó a sentar las bases para el futuro de su paso por Odriozola.

    La siguiente semana y luego de la celebración de aquel memorable triunfo, con José Escajadillo y los arreglos del maestro Víctor Cuadros, compusieron “al alimón” el inolvidable e inmortal tema “UNIVERSITARIO Y YO” que como club grande no nos basta un solo himno sino que tenemos dos. “Trampolín a la Fama” fue el programa donde Rubén Techera cantó por primera vez en público este tema y lo tuvo que hacer 2 veces más en ese mismo programa ante la avalancha de llamadas que pedían escuchar nuevamente lo que es un verdadero sentimiento crema, que llega al alma y no sólo de esas generaciones que fuimos afortunados testigos presenciales de mejores épocas sino también por futuras generaciones que incluso no habían nacido cuando se produjeron estos hechos.

    Ayer lo aplaudían y se reunían decenas de miles de personas para verlo jugar en las cancha del Estadio Nacional, hoy ese mismo escenario le sirve para su prédica, aportando para los demás la misma sinceridad y honestidad que tuvo como jugador de fútbol y que hoy mantiene como predicador.

    Gracias Rubén Techera.

    ¡¡¡A TAL SEÑOR… TAL HONOR!!!
    4 May 2012, 3:17 am
  • 8 minutes 28 seconds
    Amor a primera vista (Jaime Baily) Sporting Cristal
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    Corría el año de 1979. Para mí, literalmente corría: me escapaba del colegio (corriendo, tras escabullirme por un hueco del alambrado), me fugaba de la casa de mis padres (corriendo por la bajada de los Cóndores, en las alturas de Chaclacayo), huía de mi soledad (corriéndomela).

    Yo tenía entonces 14 años y ya algunos desengaños.

    Una mañana de invierno me marché de la casa de mis padres. No era la primera vez, no sería la última. Llevaba conmigo una vieja maleta de mi abuelo. Antes de huir, confundí en ella una radio portátil, revista de fútbol, una foto estragada de Farrah Fawcett y algo de ropa.

    Qué hubiera sido de mí en esos años sin Pocho y Farrah Fawcett. Pocho me acompañaba en la radio todas las noches (Ovación de radio El Sol; un Perú en sintonía), a Farrah Fawcett la amaba, afiebrado, con una mano. El gordo era mi amigo del alma; la rubia, mi amante furtiva (y en este caso fugitiva).

    Escondido en un modesto hotel del centro de Lima, leí en la prensa que Cristal jugaría ese fin de semana en Huancayo. No lo dudé: fuí a la estación de Desamparados, compré un boleto y viajé en tren a Huancayo. Mentiría si dijera que el viaje fue una paliza. Una guapa estudiante de la Católica, que me invitó cigarrillos y me permitió recostarme en sus piernas y acaricio mi aturdida cabeza, me enseñó que es posible encontrar ternura y belleza en un tren de madrugada a la sierra.

    Yo todavía no era hincha de nadie. No quería ser de la “U”, tampoco del Alianza. Desde chico me he resistido (es un instinto que agradezco) a estar en las mayorías. Veía con simpatía al Muni y a Cristal. Me gustaba que fuesen equipos marginales, minoritarios.

    Tal vez me sentía más cerca del Muni, por que ciertas tardes después del Colegio de regreso a Chaclacayo, me trepaba a los muros del Hebraica y lo veía entrenar.

    Cristal era entonces una causa perdida. A mí siempre me han gustado las causas perdidas.

    Ese domingo en el estadio de Huancayo fuí uno de los treinta o cuarenta entusiastas que, agitando banderas, golpeando bombos, y fatigando las gargantas, afirmamos a viva voz, sobre los crujientes bancas, nuestra (desolada) pasión por Cristal.

    Conocí aquella tarde que no siempre goles son amores: a veces, si los gritas allá arriba, en la montaña, son también soroches.

    Borracho de alegría (aunque no solo de alegría), pasé esa noche procurando inútilmente alguna forma de comercio verbal con dos alemanes que, del todo indiferentes a mis ardores futboleros, fumaban, taciturnos, una pipa de marihuana.

    Por supuesto, no podía faltar al siguiente partido de Cristal, Habría sido un crimen perderme los desplantes del Loco Quiroga, las operaciones sin anestesia del Panadero Díaz, la aérea elegancia del Gran Capitán, el zig zag del Trucha, la zurda astuta del Ciego y sobre todo, el arte muy peruano de Cachito, que consistía, bien se sabe, en despreciar los goles fáciles (pelota reventada a la tribuna), para sólo convertir los imposibles.

    La cita fue en el Nacional de Lima contra la “U”. Compré entrada en la tribuna Oriente para estar con la despoblada barra de Cristal, pero, sobre todo, porque no me alcanzó la plata para comprar Occidente.

    Me veo ahora sentado en una banca de Oriente Alta, apretujado, comiendo incontables barquillos, la radio a pilas encendida en Ovación, la voz risueña de Pocho recorriendo como un eco el estadio, los olores recios a fritangas, café y maní, las manos rojas de aplaudir.

    Cuando Percy metió el primer gol, un hombre obeso, en guayabera, que había estado observándome sentado en las gradas, me cogió del brazo y, en medio del griterío, me dijo al oído:

    - Soy policía, Mejía de la PIP. Vengo contratado por tu viejo. Andaba buscándote. Vamos, tengo que llevarte a tu casa.

    Le rogué que me permitiera ver el partido. Se negó, siempre agarrándome del brazo. Tenía que cumplir su papel de duro. Bajando las escaleras, esquivando riachuelos de orina, insistí:

    - Ya pues, hermano. Sé buena gente, que te cuesta. Vemos el partido y nos vamos.

    En ese momento, las tribunas rugieron gol. Era obvio, por el estruendo de los festejos, que la U había metido ese gol.

    - Mierda, nos empataron - dijo Mejía, olvidando sus tareas de sabueso, delatando su pasión por Cristal.- Vamos, corre -añadió, y trepó de dos en dos las pestilentes escaleras, de regreso a la tribuna.

    El fútbol tiene esa magia: suspende la realidad, suprime, aunque sólo sea por noventa minutos, las contrariedades y amarguras que a todos nos son inevitables, inventa un mundo propio, donde, por lo general, prevalecen la destreza, el arrojo, la armonía (pero en el cual, como en la vida, no siempre ganan los buenos).

    Mejía y yo nos sentamos en las gradas porque mi sitio ya había sido ocupado. Cuando Cristal metió el segundo gol, Mejía saltó, gritó como un oso, exhibió sin pudor su condición de fanático.

    Yo no me alegré tanto. Estaba pensando en lo que me esperaba en casa de mis padres después del partido. Pero fue con el tercer gol de Cristal cuando Mejía enloqueció de alegría, me disolvió en un abrazo virulento y, sometiéndome al severo olor de sus axilas, gritó conmigo, como un niño:

    - ¡Gol, carajo, Gol!

    Saltaba a la vista (literalmente saltaba) que Mejía era un hincha de los que lloran cuando pierde su equipo.

    Esa noche Cristal ganó tres a uno, y Mejía me llevó a Chaclacayo. En el camino, media hora de huecos y camiones, sólo hablamos de fútbol, Pocho en la radio comentando y entrevistando desde camerinos (Oye, Panadero, ahora que han ganado, ¿me vas a invitar por fin el cebiche que me debes?). Al despedirnos, Mejía me abrazó con la complicidad de la victoria.

    - Nos vemos en el estadio el próximo domingo- me dijo.

    Mi padre abrió la puerta. No levantó la voz ni me hizo reproches. Más bien me sorprendió:

    - Sabía que ibas a ir al estadio.

    Entré en la cocina. Mi madre me esperaba con algo de comida. Me abrazó, resignada ya a mis fugas y desvaríos.

    - ¿Estás bien? - me preguntó.

    - Si -le dije-, Ganó Cristal.

    Todo estaba bien, en efecto. Había olvidado mi radio a pilas en el estadio y mi foto de Farrah Fawcett en el hotel, para no mencionar el penoso regreso a la casa de mis padres, pero la certeza de saberme hincha de Cristal compensó sobradamente esos percances.

    A Mejía lo volví a ver en el estadio. Llevaba consigo una radio a pilas que, estoy seguro, era la mía.
    23 April 2012, 4:06 am
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