Prospectiva y Previsión

Prospectiva y Previsión

Audios cuyo tema principal es:

  • 9 minutes 49 seconds
    Las sanciones (II parte)
    Salir de la disputa geoestratégica mundial no será fácil pues toda vez que se activan procesos con sanciones internacionales las posibilidades de la economía interna se limitan mucho más pues un país precariamente industrializado no subsiste sin un flujo continuo de importación de materias primas insumos, partes y piezas y de recursos financieros externos. Ni siquiera Argentina puede ser fiel de comparación con nuestro país, salvo del histórico sesgo populista del cual Macri tampoco pudo librarse. El país del sur ha evitado esa hipoteca política de lanzarse en los brazos de los actores de la geopolítica mundial.
    13 August 2019, 11:17 pm
  • 10 minutes 5 seconds
    Sanciones internacionales
    Salir de la disputa geoestratégica mundial no será fácil pues toda vez que se activan procesos con sanciones internacionales las posibilidades de la economía interna se limitan mucho más pues un país precariamente industrializado no subsiste sin un flujo continuo de importación de materias primas insumos, partes y piezas y de recursos financieros externos. Ni siquiera Argentina puede ser fiel de comparación con nuestro país, salvo del histórico sesgo populista del cual Macri tampoco pudo librarse. El país del sur ha evitado esa hipoteca política de lanzarse en los brazos de los actores de la geopolítica mundial.
    13 August 2019, 11:14 pm
  • 6 minutes 50 seconds
    Las distorsiones económicas originadas por la debilidad institucional y la ausencia de análisis de impacto regulatorio e
    Para abordar el tema de las distorsiones que causa la debilidad institucional y la ausencia de evaluación de impacto regulatorio, recurriremos a tres narraciones de hechos corrientes en nuestro país. Primer caso. Para el año 2006, cuando no habíamos llegado a tener los controles de hoy en día, hicimos un estudio para una empresa constructora, la cuestión era determinar el horizonte temporal de planeación de un proyecto habitacional, el tiempo promedio necesario, sin considerar contingencias fue de 32 meses. Esto nos da una idea de lo complejo que es desarrollar cualquier actividad en nuestro país. Más tiempo consume el llenar formatos y gestionar permisos ante una multitud de entes reguladores locales, regionales y nacionales, de toda naturaleza que el tiempo de construcción de las soluciones habitacionales. Segundo caso. Los alumnos sacan uno a uno destartalados pupitres, ninguno se parece a otro, un cajón con sus patas de diferente tamaño y curvas, una silla medio destartalada, y una tabla en “L” de superficie irregular y dispareja, es una mirada de la realidad total. Esos jóvenes, casi sin nada, como al igual que su profesor, están allí en el pasillo, pues el salón no posee servicio eléctrico, los baños están clausurados, no pueden tener sino lo mínimo sobre si, pues corren el riesgo de ser despojados, están rodeados de los nuevos dueños del patio, capitostes, quienes controlan vidas y territorios, son despojos humanos que sofocan la casa que vence las sombras. Esa nueva clase gerencial, posee de todo, “Smartphone”, vehículos nuevos, productos que no se consiguen, hasta noches de placer. No hace falta que un Millán-Astray grite “¡Muera la inteligencia! !Viva la muerte¡”. Tercer caso. A la misma hora, sentado frente a Pedro, al más honesto trabajador, le informamos: ha cambiado el turno, ahora trabajaremos de 9:00 am a 4:00 pm, nuestro cliente, nosotros y tu mismo corremos peligro, la calle no es nuestra. Pedro, cavila, duda, se dice a si mismo: hay que negociar, pues él trabaja varios turnos, en otros sitios y también repara equipos domésticos, desde su casa, si le cambian el turno, imposible tendrá una pérdida mayor. Uno piensa en sus adentros qué hacer, hace unos días salir de un jefe de banda delictiva que se tenía en la empresa, con apenas cuatro meses de antigüedad, costó Bs 1.400.000, nos pidió esa bonificación, cómo resolver el dilema, Pedro nos dice: “como que resulta mejor ser hampón”. Cuarta narración. Juan, desde su grupo “WhatsApp”, comparte con sus excompañeros de estudio, son unos 60, solo están aún en el país seis, todos se conocen, quienes tuvieron el peor record en su historia académica, son gente que ahora vive disfrutando de una renta permanente, en sitios privilegiados de países del primer mundo, en promedio su edad oscila entre 35 y 40 años. En tanto que Raúl, profesor universitario, rondando cincuenta, con tres hijos adolescentes, también tiene su grupo “WhatsApp”, de la Universidad de los Andes, donde todos comparten, si hay excedentes, algo adicional para completar una segunda ración del día. Esta semana, me dijo: “ya no hago servicio de taxis en larga distancia, solo trabajo entre La Parroquia y Tabay, los cauchos están lisos”. La mayoría de los profesores que aun sobreviven, también son informales, una suerte de “buhoneros” ilustrados, cuyas actividades, en el lenguaje coloquial de Venezuela se llama “matar tigritos”. Conclusiones. Estas narraciones tienen las verdades amargas de un país distorsionado por la asfixia regulatoria. La desfiguración de la economía venezolana linda con lo insólito, en tres sentidos: • Primero: el dilatado número de normas, decretos, regulaciones es tan asfixiante que hace bien difícil cualquier emprendimiento en nuestro país, de acuerdo a los estudios sobre impacto regulatorio, del Banco Mundial, entre 189 países, Venezuela ocupa el lugar 184 . • Segundo: peor todavía es que el atractivo de las actividades formales, de la formación de los recursos humanos, es tan despreciable, que cualquier actividad, la menos calificada del sector informal, resulta una mejor opción para la gente. • Tercero: a nivel laboral es más seguro para un trabajador obtener mayores recompensas cuando actúa como un delincuente que cuando hace bien sus tareas. No habrá transición, ni ajustes macroeconómicos que puedan resolver los graves problemas económicos, políticos y sociales, sin un plan de reformas económicas e institucionales.
    5 August 2016, 10:54 pm
  • 4 minutes 50 seconds
    La naturaleza deformante del caos económico e institucional en Venezuela.
    La asfixia regulatoria da lugar a mercados paralelos, también llamados mercados negros. En esa situación se presentan las asimetrías de información que originan la extracción de rentas por parte de quienes poseen privilegios de información y de acceso, en relación con quienes son discriminados por razones ideológicas o políticas. Toda la trama de privilegios y preferencias, a su vez tiene grados de exclusividad, a lo largo de la cadena de aprovisionamiento logístico del mercado negro. En esos mercados negros, se hace presente la deformación de los procesos de compra y venta de los bienes y servicios, producto de los cambios en los precios o en forma en que se realizan las transacciones, introduciendo costos adicionales. Confluyen pujas, con diversos actores, cada uno con su modo propio y poder, con impactos diferentes sobre los precios y sobre los procesos adicionales que condicionan las compras. Es un desorden donde la peor parte recae sobre el consumidor final, cuya intención es la de satisfacer sus necesidades y no la de una transacción para lucrar. En diferentes regiones, ciudades, localidades el precio de la harina pre-cocida de maíz puede cambiar en rangos superiores a 560%, igual con cualquier otro producto de consumo masivo. En esos mercados negros, los oferentes que controlan la cadena de suministro, conocen de antemano, cuando van a ser surtidos, dejan correr información falsa anunciando precios y abastecimiento del producto, de esta forma por el tamaño de la movilización y las colas provocadas, fijan el máximo precio, extrayendo cruelmente todo lo que pueden del indefenso consumidor. La deformación no tiene límites, es una extracción generalizada y amplia del bolsillo del consumidor, con el sufrimiento de estar a la intemperie, inseguros ante el hampa, con el mal comer, sin la adecuada hidratación, sin un sitio para realizar sus necesidades fisiológicas, humillados y asoleados. La energía no se pierde se transforma, dicen los principios de la física, pero en cada transición, la que se consume no puede revertirse en sus condiciones iniciales, la expoliación generada en ese caos, hace a un país tremendamente improductivo, basta preguntarse: ¿Cuántas horas productivas se pierden en búsqueda y colas con el resultado de una posible e incierta compra?¿Cómo puede un cuerpo mal alimentado laborar?¿Aún alimentándose y con la sensación de la escasez tallada en la frente, cómo estar motivados para producir o crear?¿Cómo disfrutar de la recreación, si le alcanza algún dinero, teniendo que estar en alerta permanente ante la inseguridad?. Todos estos eventos dan lugar a una cultura en el individuo, que promueve la patología ancestral venezolana de la “viveza criolla” ahora con su verdadera faz perversa “el lumpen” que paradójicamente Marx endosó a la burguesía y que ahora los hechos lo desmienten en un país, de los mejor dotados en el mundo por la naturaleza o por Dios. Con ese cuadro: ¿Será posible que todavía haya ilusos o “interesados” que de verdad crean que con tan solo atender los desajustes macroeconómicos habrá solución?. No hay otra: solo un plan de reformas institucionales y económicas que concluya en la autonomía, independencia y legitimidad de los poderes públicos, podrá asegurar normas y regulaciones no sujetas al aprovechamiento interesado por parte de los grupos de poder, es decir normas sujetas a evaluación de impacto regulatorio. Serán tiempos de la economía de las instituciones y del comportamiento humano,…será.
    5 August 2016, 12:39 am
  • 4 minutes 53 seconds
    Fragmentación e institucionalidad: la necesidad de un nuevo relato y de aprendizaje cívico
    Hemos afirmado que la democracia liberal, en el mundo, se encuentra en una crisis de armonía entre las elites del poder y la gente, es lo que se observa de los recientes acontecimientos como lo son: • El resurgimiento del populismo • La pérdida de confianza • El nacionalismo • La posibilidad de un escenario global de debilidad institucional En nuestro caso no escapamos de esa crisis, lo que se presenta en economías avanzadas, en las cuales se posee más posibilidades de comprensión, en Venezuela se hace de manera fragmentada, deformada y distorsionada, por lo tanto con mayor impacto y con menor capacidad de respuesta. Trataremos en esta primera entrega lo que hemos denominado fragmentación e institucionalidad. La crisis se presenta de manera fragmentada por lo siguiente: se hacen presentes hechos en los cuales hay una gran expansión de sucesos críticos económicos, políticos y sociales, los cuales se transforman en una variedad de eventos más pequeños que se encuentran aislados entre sí, por una matriz con propiedades cambiantes y diferentes a las del evento original. Por ejemplo, una de las manifestaciones del caos económico de Venezuela es la inflación, ese fenómeno no afecta por igual a todo el mundo, ni de igual forma en el tiempo, y según las circunstancias puede favorecer o no al sujeto decisor. De modo similar acontece con la inseguridad, una persona puede considerarse afectada en un momento y en otro escenario beneficiaria de la misma. Dualidades morales que son terreno fértil para el populismo. El venezolano actúa bajo condiciones de racionalidad limitada, sobre la base de relatos, dogmas, ideologías y teorías con diferentes niveles de conocimiento e intereses, esos componentes según las condiciones del entorno se intercambian en importancia. No es una ausencia de racionalidad maximizadora en la toma de decisiones, es que ella se acomoda en función de los componentes citados anteriormente. La manera como los componentes socioculturales se comunican entre la gente, es decisiva para poder comprender los complejos problemas de incertidumbre a nivel individual, organizacional, nacional y mundial. Es la presunción de incertidumbre, y no la evaluación de riesgos, lo que caracteriza la toma de decisiones. Bajo condiciones de incertidumbre, la interpretación que hacen los individuos del entorno refleja su aprendizaje. Estamos en presencia de una gran masa de excluidos en nuestra sociedad, excluidos pero con el poder del voto y con ventajas para el aprovechamiento natural del desorden, con un bagaje cultural y experiencias comunes diferentes a las de la clase media venezolana, y a su vez diferente a las de las élites predadoras que extraen renta de esa situación. Mientras no se realice un esfuerzo por comprender esa realidad, es difícil que tengamos éxito en el logro de un consenso sobre el país que queremos. Hay rasgos comunes derivados del sufrimiento que genera el caos, que pueden concluir con desplazamiento del poder de esas élites predadoras, pero no hay confianza, ni un bagaje cultural y cognitivo uniforme, entre la clase media y el resto de la sociedad. Es condición necesaria que existan partidos conscientes del tema, que puedan homologar a nivel de racionalidad, esas aproximaciones socioculturales. Mientras no ocurra será difícil derrotar la demagogia y el populismo. Es una posibilidad que nuestros partidos en lugar de crear conciencia para sí, reproduzcan los males del populismo en su interior, ofreciendo imposibles como ha sido nuestra historia política. Es bien conocido en nuestros procesos electorales la promesa de una supuesta tarjeta de crédito para los pobres la cual se llamó "La negra". La misma clase media se parece en apariencia, pero es escasa de cultura cívica y en espacios difusos comparte parte de la renta con las élites predadoras.
    3 August 2016, 11:11 pm
  • 3 minutes 51 seconds
    El rescate de la Universidad de Carabobo en una Venezuela democrática
    En Venezuela las universidades dejaron de cumplir su verdadero propósito fundamental: el desarrollo entendido ampliamente como el bienestar individual y social de los ciudadanos, esto es un desarrollo social y económico sostenible. Nuestras universidades fueron tomadas como terreno ideológico para el enfrentamiento político, fueron colonizadas por los partidos en gobierno y por sus opositores. Su esencia quedó al margen, dependiendo de la iniciativa individual o grupal de profesores que bajo el arbitrio de la libertad de cátedra, asumieron y asumen sus tareas como lo vivieron y pensaron referencialmente de otras universidades extranjeras donde se formaron o de las cuales se inspiraron. Hay que reafirmar la autonomía universitaria. Es en las universidades donde se tiene que dar debate académico e independiente sobre todas las cuestiones relacionadas con el desarrollo, con el futuro del país. Este país se encuentra en una encrucijada, en medio de un caos económico, social y político, ahora tendrá que repensarse, en una condición de escasez de todo, se tendrá que hacer más, mejor y con menos. Definitivamente hay que reconstruir un sistema anti frágil que se fortalezca de las necesidades de cambio, de la inestabilidad y de la complejidad. La universidad tiene la obligación de dotarse de las capacidades locales necesarias para generar y adaptar el conocimiento frente a los retos del desarrollo. La clave se encuentra en la investigación aplicada, que incentive la innovación para aportar soluciones locales transcendentes. Los retos de la universidad no están sujetos a elección, es urgente tener respuestas a las siguientes interrogantes: Primero, cómo mejorar la capacidad competitiva de la región a partir de la redefinición prospectiva de las Facultades que actualmente existen con sus recursos actuales: Ciencias Jurídicas y Políticas, Ciencias de la Salud, Ingeniería, Ciencias Económicas y Sociales, Ciencias de la Educación, Odontología y Ciencia y Tecnología. Segundo, cómo contribuir con la justicia y la equidad mediante la formación de un talento humano que genera emprendimiento y movilidad social. Talento no solo en sentido práctico de resolución de problemas, sino también en la formación de una ciudadanía responsable Tercero, cómo asegurar la calidad, la pertinencia y el empoderamiento de su oferta académica. Se necesita una sólida armazón institucional que promueva las relaciones con base en la justica entre todas las esferas, así como una sociedad civil que aprecie y demande el papel que tiene el conocimiento en la mejora las condiciones de vida de la gente. La subsidiaridad es un precepto fundamental en este modelo enfocado hacia soluciones lo más próximas del problema a resolver y creando espacios de empoderamiento lo más cercanos que sea posible de la población o unidad objetivo, es una orientación donde se procura que los entes superiores de gobierno no hagan lo que la entidad menor puede hacer.
    2 August 2016, 10:46 pm
  • 5 minutes 22 seconds
    Todo es cambiante, dinámico e impredecible, cualquier forma de control de variables resultado será un fracaso
    Ahu-Akivi-1El problema. Hay en los medios políticos y de las oficinas consultoras un dominio de los enfoques macroeconómicos, es decir en los mecanismos que condicionan los precios, las tasas de interés y la tasa de cambio en una perspectiva fiscal y monetaria, es lo que denominamos "economicismo". Esa aproximación que se tiene del mal funcionamiento de la economía y de la inestabilidad sociopolítica de Venezuela, hace difícil asumir una correcta revisión de la democracia y de su funcionamiento, y también de las formas que reviste la relación entre la gente y las élites de poder, de modo que podamos asegurar mecanismos auto-reguladores no totalitarios. La sociedad, la gente, en fin quienes toman decisiones, no son los totems de la Isla de Pascua estáticos, inamovibles y sin capacidad de reacción. Existen tres eventos que deben ser tenidos en cuenta si se quiere resolver los problemas de fondo, parten del reconocimiento de: Primero: todo está sujeto a cambios impredecibles; Segundo: los acontecimientos son dinámicos; Tercero: el estado de funcionamiento del sistema está regido por la inestabilidad. Un medio sujeto a cambios impredecibles. La velocidad de acomodo y la capacidad de afectación del entorno, son cada vez más impredecibles, hay una suerte de aprendizaje individual y social, capaz de administrar las reglas de forma interesada más allá de los propósitos establecidos en su formulación y en su ejecución. Los actores sociales podrían incluso contradecir el espíritu de la norma o la regla. Ahora bien, el comportamiento estratégico de la gente y de las instituciones no solo cambian y se adaptan, es que las innovaciones, los descubrimientos pueden dejar en la obsolescencia las prácticas corrientes y la eficacia de las reglas. Todo está sujeto a cambios impredecibles. Una realidad dinámica y en movimiento permanente. Los acontecimientos son dinámicos, en las tareas cotidianas de la gente y de las organizaciones entran en juego multitud de factores, todos interrelacionados entre sí. En la medida que aparentemente fortalecemos y controlamos las variables que afectan cualquier actividad, el desenvolvimiento del sistema como un todo paradójicamente desarrolla mayor variabilidad en el tiempo y en sus movimientos. Es necesario prestar atención, quizás la solución no se encuentra en las regulaciones sino en su simplificación, en su simpleza. La inestabilidad como estado corriente. La inestabilidad es la regla: la vida tiene hoy en día tienen una gran complejidad, donde pequeñas incidencias pueden alterar de manera importante el desenvolvimiento del sistema. Hay un reto estratégico y táctico en la forma como se toman decisiones: el entorno condiciona los comportamientos de la gente, de las instituciones privadas o públicas, de una manera que impide predicciones sobre el futuro inmediato, es como conducir el auto en la autopista, donde cualquier evento fortuito puede producir un gran congestionamiento, de larga o de corta duración. No nos referimos a fallos estructurales de mal estado de la vialidad, o de un evento coyuntural catastrófico como una tormenta, simplemente lo accidental tiene una probabilidad no despreciable de ocurrencia. Conclusión. Mientras la naturaleza cambiante, dinámica e inestable no se asuma de manera implícita en nuestro modo de vida, será bien difícil sobreponerse al caos económico en el cual nos encontramos. Hasta el presente solo los descubrimientos y las innovaciones han permitido al ser humano escapar a la degradación que se crea con la producción material y su consumo, toda vez que se fabrica un computador, y se le utiliza hasta su obsolescencia o vida útil, lo que resta queda degradado en otra cosa que no puede dar lugar de nuevo a lo mismo, a algo superior, simplemente será un desecho de un computador. El conocimiento, ha permitido en forma de innovaciones ofrecer a la humanidad un acervo de valor aprovechable, mucho más grande que el que consume su propio proceso creador de conocimiento. La respuesta se encuentra en la disposición hacia la ingeniosidad y simpleza de la innovación frugal permanente y de un planteamiento que se fortalece del desorden como lo es la anti fragilidad.
    1 August 2016, 11:21 pm
  • 5 minutes 45 seconds
    La salida del Reino Unido de la Unión Europea, la crisis de la democracia liberal y la barbarie populista
    Con un escenario donde aun está fresco el dominio mediático que caracteriza, los análisis de cualquier evento transcendental, desde la perspectiva de lo inmediato que asegura ratting, en el caso específico del “Brexit”, enfocado en los impactos inmediatos y de mediano plazo en el precio de las materias primas, en los mercados financieros y en las consecuencias políticas electorales de los eventos en desarrollo, queda poco margen para la evaluación de contenido sobre las causas profundas que provocaron el Brexit y del escrutinio de una propuesta de superación del problema de fondo. Esos impactos inmediatos guardan relación con todos los acuerdos de comercio internacional que serán modificados entre el Reino Unido y Europa, con sus efectos no solo para Europa sino para el mundo. Esos efectos siempre son mayores para los países con menor poder de negociación y con debilidad institucional, basta con pensar: ¿Quiénes son los dolientes de la caída del precio de las materias primas y de la inestabilidad financiera internacional?. Ahora bien, ¿Cuáles son las fuentes de todos esos eventos que concluyeron con la salida del Reino Unido de la Unión Europea? ¿Cómo anticipar esos mal funcionamientos económicos, sociales y políticos? Ya se están dando señales importantes sobre la discusión del fondo del problema: “La crisis de la democracia liberal” por la ruptura de la armonía y pérdida de confianza entre las élites políticas y económicas y el pueblo en relación con los temas siguientes: La fragilidad entre la economía real y la financiera por las asimetrías de las políticas públicas. Las recientes crisis financieras han dado lugar a medidas de política económica de austeridad cuyo peso de la carga que afecta a la gente y medidas de rescate financiero que favorecen a los entes financieros. El dilema histórico entre la igualdad, la justicia y la libertad. Aunque las condiciones generales de la gente mejoran, la desigualdad de ingresos aumenta, es la cuestión sobre el cómo formular medidas de distribución de ingresos y al mismo tiempo mantener la eficiencia que se deriva de la economía libre de mercado. El conflicto entre la identidad nacional, la supranacional, y la libertad, en relación con el espacio de paz para Europa. Después de la segunda guerra mundial la apuesta de Europa ha sido por un espacio seguro, esa condición se ha venido deteriorando por los problemas de los costos sociales de la inmigración y de los refugiados procedentes de Africa y del conflicto en Siria e Irak y el efecto colateral del terrorismo. Estamos en la encrucijada, entre un modelo superior de democracia representativa y el retorno de la barbarie, en su expresión populista, sea de izquierda o de derecha. El Brexit es tan solo la parte visible de una crisis más profunda que no solo toca a Europa sino al mundo, la amenaza populista se ha hecho presente hasta en Estados Unidos con Donald Trump. La barbarie populista ha sido la antesala histórica de todo tipo de retroceso y de amenaza para la paz. La ausencia de fortalecimiento de la democracia liberal es la que alimenta todo tipo de conflictos por la opacidad institucional que crea y por el secuestro de todos los poderes públicos. El debate es de real importancia para América Latina donde el populismo de izquierda ha supuesto un retroceso importante en libertades de todo orden, en la prosperidad económica, en la estabilidad institucional y en el progreso social. El caso extremo lo constituye Venezuela que muestra en la mayoría de los indicadores sociales, institucionales y económicos estar en los últimos lugares del continente y entre las peores economías del mundo. Es inaplazable repensar y reconstruir el proyecto de democracia, para asegurar el impedimento constitucional de cualquier posibilidad de secuestro de la independencia, autonomía y legitimidad de los poderes públicos y la optimización de las regulaciones haciéndolas sujetas a la evaluación de impacto regulatorio que impida la existencia de incentivos perversos. Las condiciones planteadas en el anterior párrafo, nos dejan otro desafío importante como reconciliar a las élites y al pueblo, la democracia de alguna manera debe permitir los mecanismos auto reguladores que armonicen esos intereses, es la verdadera solución ante las amenazas totalitarias populistas sean de izquierda o de derecha.
    29 July 2016, 11:54 pm
  • 9 minutes 26 seconds
    Una aproximación prospectiva ontológica para Venezuela
    Hace 205 años, durante los días de la día firma del acta de independencia de Venezuela, en el claustro de la Sociedad Patriótica se sentían las arengas del joven Bolívar reclamando decisión ante las dudas sobre la independencia, preguntó: "¿Trescientos años de calma, no bastan?". Es nuestra historia llena de sobresaltos, dominada por sentimientos de ansiedad, frustración, ira, miedo sin tiempo para el sosiego, para recrear una visión de país y para el encuentro de un mundo mejor. Será que debemos plantearnos una profunda reflexión sobre las fuentes de esos desencuentros. ¿Qué permitió desde la democracia, el arribo de un proceso de pérdida de la institucionalidad en Venezuela?, ¿Cómo fue posible el credo de que cualquier opción era mejor que la de un gobierno democrático, por poco sensible a la gente y muy cercano que fuera de las élites del poder político y económico?, ¿Cuál racionalidad pudo movilizar la creencia de que todo podía resolverse con un experimento radical socialista cargado de anacronismos ideológicos, económicos y políticos?. ¿Cómo fue posible?. Los argumentos del entonces eran profundamente económicos relacionados con las desigualdades, la pobreza y la corrupción, también políticos con un discurso de negación de la representatividad a favor del protagonismo como alivio a la exclusión de los pobres, como siempre estuvo ausente el sentido ontológico de la nación, no hubo otra cosa que retórica vacua cargada de una mezcolanza ideológica que caracteriza un burdo populismo electorero que opone al supuesto pueblo-víctima a una minoría explotadora. Hoy esos mismos argumentos que desembocaron en el resquebrajamiento de la democracia se han hecho más dramáticos: colas, inflación extrema, crisis sanitaria y alimentaria, ni que decir de la exclusión, todo lo contrario es peor ahora, pues quien no pertenezca al partido de gobierno, por ejemplo, no tiene acceso libre a las redes de distribución de alimentos con precios controlados. Está presente un sentimiento de pérdida de la seguridad económica y de un gobierno que responda a las expectativas de lo que fuera y de lo que resta de la clase media venezolana en términos de "¿Quiénes somos? "”¿Cuál es su futuro para la descendencia?”. El sistema actual de gobierno en Venezuela no tiene respuestas para enfrentar el caos económico actual, ni la inestabilidad política, pues la frágil democracia se debilita cada vez más, los signos que caracterizan al autoritarismo se hacen cada vez más presentes, el gobierno y los poderes públicos no disponen de la autonomía e independencia necesarias. Comienza a aparecer una preocupación por lo que somos como nación, como cultura y por nuestros propios valores existenciales. ¿En qué dirección se necesita que sea impulsado un nuevo relato de los acontecimientos que contamos?. Una historia del otro empoderamiento de nosotros, de nuestra cultura y de nuestros principios. Es la fundación de una historia inclusiva fuera del la separación del miedo y de la ira. Un relato que asuma la ansiedad ontológica, más allá de una racionalidad fundada en la economía y en la ideología. Este relato reconoce que existe un creciente ansiedad. Reconoce que el cambio está ocurriendo de manera muy rápida y difícil. Esta historia rechaza esa segmentación entre ellos y nosotros, entre capitalistas y trabajadores, entre lo privado y lo público,…, es el reconocimiento de que estamos conectados, y no sólo económicamente, sino también más fundamental: estamos conectados como personas. Tenemos una sociedad fracturada, hay una pesadumbre común, y también existe la posibilidad de una conexión consciente. Es un relato que promueve la empatía, el afecto y una visión compartida de un futuro emergente. Hay que hacer frente a las realidades económicas y políticas. Tanto la economía y el gobierno deben ser estructurados para servir a la gente, no al revés. Debemos tener estructuras de gobierno que respondan a las personas y no fundados de la captura de rentas pecuniarias e ideológicas que las encubren. Nuestro gobierno debe apoyar los derechos civiles de todos los miembros. ¿Cómo podemos dialogar e involucrar a los excluidos económicos y políticos que hoy están bajo amenaza? . Cuando el gobierno promueva la inclusión, estaremos llegando a una historia diferente. Esta historia debe apelar a nuestros mejores sentimientos y hablar tanto con nuestro consciente como con el inconsciente. Que todos debemos dar espacio para participar en este nuevo relato. En esta dialéctica juegan un papel importante el liderazgo político y los actores sociales de las Universidades Autónomas, las Academias de Ciencias, los Colegios Profesionales, las Asociaciones representativas de los trabajadores y de los empresarios. En esta historia, debemos tener un sistema económico que funcione, donde se comparta la riqueza. Es cierto que hay incógnitas y riesgos, pero los que tienen la mayor cantidad de recursos financieros deben tomar más riesgos y cargas. Las élites no deberían ser solo capaces de sacar provecho de todo el crecimiento, sino socializar también el riesgo. Hay que asegurarse de que a medida que creamos nuevas estructuras para la acumulación de capital, tengamos estructuras paralelas para las personas. Si necesitamos aplazar beneficios, debemos mirar a los más capaces de soportarlos en costos y en el tiempo. Debemos trabajar para limitar la influencia de del “economicismo” y la ideología en el espacio democrático. La creación de riqueza debe ser nuestro medio, no nuestro propósito. Las razones de las grandes empresas deben ser revisadas. Deben existir para el beneficio del bien común y no simplemente para maximizar el beneficio de unos pocos. Es una nueva historia que reconoce esos ámbitos están interrelacionados, los gobiernos deben establecer reglas y estructuras para la economía que responda a todas las personas. La gente puede y va a cambiar, pero la ruta está llena de obstáculos. Necesitamos ayuda. Necesitamos tiempo, recursos y un nuevo relato. Necesitamos que todas las personas a sean parte de la historia, incluyendo las élites, con el fin de compartir en nuestro futuro económico, político y cultural. Necesitamos un gobierno sensible, eficaz e inclusivo. No es el que tenemos hoy en día, pero la solución no es que desaparezca la diversidad ideológica sino que se fortalezca, que más nunca exista posibilidad de colonización de las instituciones por parte de una ideología, hay que trabajar para hacer que el gobierno y los poderes públicos funcionen.
    6 July 2016, 10:58 pm
  • 7 minutes 59 seconds
    La mascarada de los aumentos salariales por decreto
    Los aumentos salariales por decreto y sus limitaciones Un país donde lo esencial se queda en el fondo de lo que se calla, electoralmente el discurso se reduce a quién ofrece más. Los gobernantes desconocen y peor si lo saben, que sin arreglos institucionales, sin el análisis de impacto de las regulaciones públicas sobre el comportamiento de la gente y sin la rendición de cuentas por parte del Gobierno, todo aumento se transforma en sal y agua, históricamente la evidencia demuestra: nada han resuelto. Nadie le gana a la inflación solo los Gobiernos y sus allegados, ganan por triple partida: primero, porque recaudan más sin que a la economía del país le vaya bien, segundo, porque siendo origen del mal y de sus efectos, éstos aparecen difusos para el público y tercero, porque resulta fácil para los Gobiernos en esta condición desplazar su responsabilidad como fuente de esos males hacia las organizaciones privadas. Son reales los aumentos por decreto Desde el punto de vista económico el principio del salario mínimo encuentra su justificación en uno de los fallos del mercado: las situaciones de pobreza extrema, hay que señalar que las desigualdades de ingreso no pueden ser resueltas por esa vía, se mejora teóricamente la posición de quienes poseen menos ingresos pero para nada alivia la desigualdad entre los ingresos de la población. Los aumentos del salario mínimo por decreto, no constituyen una solución al problema del deterioro del poder adquisitivo de la gente, producto de la inflación. Los aumentos siempre son insuficientes para compensar la pérdida acumulada por inflación. Para quienes sufren ilusión monetaria, y desean mantener su engaño, durante 42 años los aumentos de los ingresos han sido realmente espectaculares. La realidad es otra, si esos salarios aumentados los ajustamos por inflación, a valores anticipados del índice de precios hasta diciembre del 2015 y con la variación de la Canasta Básica del CENDA [1], el gráfico cambia y muestra como esos aumentos no han significado una mejora del ingreso real, todo lo contrario han caído en el tiempo. Los ingresos solo han mejorado cuando el negocio petrolero va bien, de lo contrario disminuye. Así que, ¡a despertar!, desde 1994 el nivel ha sido más o menos el mismo unos 35.100 bolívares en poder adquisitivo de hoy hasta mayo 2015, nada señores. Peor desde el 2008 en Venezuela hemos sufrido índices de escasez que solapan la pérdida de poder adquisitivo, lo que significa que para el 2014 tenemos un valor que debe ser ajustado 40 % hacia arriba y en 85% al presente (mayo 2016) es decir. Lo más grave de los aumentos por decreto, es que crean en la gente el sentimiento de que la única vía para el logro de mayor ingreso real, es la de los anuncios de ajuste del Gobierno y por normas de uso y costumbre, los cuales obligan periódicamente a efectuar aumentos al margen de la productividad del trabajo. Cuando un aumento del costo laboral no se traduce en creación de riqueza, quedan dos alternativas o suben los precios, o si no se puede hacer, la quiebra a la larga de la empresa, el resultado cualquiera que sea constituye un problema. Los verdaderos aumentos del ingreso real de la gente, son los que proceden de la creación de riqueza o de valor, en el conjunto del aparato productivo del país, que se distribuye entre los trabajadores, los empresarios y el gobierno. Si a nivel de la base productiva del país no se genera excedente económico o se desemboca en recesión o se financia el exceso con creación de dinero e inflación. Para quienes desde el gobierno viven expresando que el trabajador es un explotado por el capitalismo, tomemos como ejemplo, una empresa cuyo margen de utilidad sea del 30%, sugerido en la Ley de Precios Justos, pues saquen la cuenta, y analicen como la utilidad de una empresa se distribuye entre Gobierno Central, Alcaldías y otras extracciones de renta fiscal, tendrán un resultado como el siguiente: Casi el 40% de la utilidad va a parar a los órganos de Gobierno, entonces ¿Quién explota a quién?, por supuesto esa extracción de renta se supone que se traduce en bienestar para la sociedad, en forma de bienes y servicios públicos de calidad, pero, ¿Será así en Venezuela? Observen la calle, pregunten por la seguridad, la salud pública, la infraestructura del país. Una excepción en todo el marco regulatorio laboral del país se encuentra en los artículos 131-132 de la Ley Orgánica del Trabajo que establece como mínimo a repartir el 15% de los beneficios líquidos obtenidos por la empresa, es una regla que al menos vincula los salarios con la productividad, se estaría distribuyendo entre los propietarios, los trabajadores y empleados lo que la empresa crea como excedente económico luego de todas la extracciones de rentas hechas por el sector público. Para completar la reflexión, consideren la inamovilidad laboral, el conjunto de regulaciones laborales que crean incentivos contrarios a la productividad y una administración de la justicia sesgada a favor del trabajador, donde el igualitarismo niega la posibilidad de premiar el trabajo bien hecho y donde para colmo, quien trabaja con dedicación tiene que cargar sobre sus espaldas, el esfuerzo que no hacen los aprovechadores de oficio, del cuadro de los incentivos perversos. Es el drama de la ausencia de un relato diferente sobre los problemas sociales, políticos y económicos del país, casi todas las propuestas se reducen a la presentación de una oferta electoral irresponsable, cada quien prometiendo lo que no se puede alcanzar de gratis y sin esfuerzo creador. Se calla el debate y se promociona mediáticamente un discurso, donde tirios y troyanos, como Panacea ofrecen pócimas mágicas que lo curan todo. Tabla base de análisis de la historia de los aumentos del salario básico Esta tabla se construye a partir de la información presentada por “Sistema Integrado de Indicadores Sociales de la República Bolivariana de Venezuela (SISOV)”, sección del Ministerio del Poder Popular de Planificación, los datos tomados se muestran en la primera columna. Fuente: http://sisov.mppp.gob.ve/indicadores/EM0400300000000/index.php y estimaciones propias. Los datos de la primera columna se ajustan según el poder adquisitivo esperado para el mes de mayo del 2016, conforme a la información histórica de la inflación en Venezuela desde el año 1974 hasta diciembre del 2015, para los meses que van desde enero 2016 a mayo 2016 hemos tomado como factor de corrección inflacionaria la variación del valor de la Canasta Básica estimada por el CENDA. Debe interpretarse que para mayo del 2016, cuando entró en vigencia el último salario mínimo decretado, los salarios anteriores ajustados por inflación serán los mostrados en la columna “Salario real”. Es decir que en bolívares de mayo del 2016, el salario mínimo del año 1974, situado en 0,45 bolívares, en poder adquisitivo de julio del 2015, equivale a 57.704,45 bolívares. Notas. [1] http://cenda.org.ve/
    3 July 2016, 11:42 pm
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    Decir lo que el pueblo quiere escuchar y lo que los medios quieren divulgar
    Si fuera lo suficientemente decisivo analizar qué se divulga en las redes sociales sería interesante encontrar una explicación del porqué en Venezuela en medio de una pavorosa crisis económica, moral, política, sanitaria y más, se mal utiliza el tiempo en cadenas de mensajes que se repiten muchas veces, cuya naturaleza no abunda en diagnósticos documentados y es de escaso contenido en términos de propuestas y acciones. En nuestro país el uso de falacias del discurso es extendido, entre ellas la "ad-populum", es corriente el argumento de que hay que hablar como quiere el pueblo, como si el hecho de que a la generalidad le gusta el lenguaje agresivo, entonces sea la mejor estrategia para hacer frente al autoritarismo, resulta que esa retórica forma parte de los medios de la dictadura para la opresión y el quiebre moral de quien no piensa igual, es uno de los signos del autoritarismo, no puede ser parte de los recursos de quienes reivindican lo contrario en la lucha por la democracia. Últimamente hasta en medios académicos y de reflexión política el discurso se ha desviado hacia esos contenidos justificándolos con el pretexto de que hay que darse a respetar y perder el miedo, si se habla y responde a los personeros del gobierno en sus términos, es juicio de quienes lo practican, un avance, con lo cual a la falacia "ad-populum" le sumamos la "ad-hóminen" ofendiendo a diestra y siniestra al interlocutor, esa combinación es letal para la defensa de una propuesta de reformas económicas e institucionales, pues distrae el contenido de la verdadera lucha por la democracia y la definición futura de un país en un supuesto combate a fuerza del atropello verbal del otro, que es lo que precisamente queremos que no ocurra a jamás. La otra rémora del pensamiento la constituye la falacia la "ad-verecundiam", bajo cuya impronta solo son válidos los argumentos si algún experto o autoridad lo enuncia, en tanto no ocurra, ningún razonamiento por bien fundado y documentado no será tenido en cuenta, es el imperio del "Magister dixit" (el maestro dijo). Confluyen de esta manera el reforzar al pueblo en sus creencias así sean objetivamente equivocadas al querer supuestamente hablar en su lenguaje, difundir argumentos evidentemente falaces porque la gente quiere escucharlos, propagar contenidos sin validación porque algún experto lo dijo. Si hubiéramos hecho algo frente al nombramiento de miembros del TSJ en diciembre 2015, si el proceso del revocatorio se hubiera igualmente adelantado, y más importante, porque es el momento, buscar apoyo internacional para lograr el revocatorio este año, solicitar observadores, ofrecer documentación ante el mundo de lo que ocurre en el país, si la organización y devoción cívicas demostradas en la reciente gesta de validación de firmas se hiciera habitual como cultura: ¿No será acaso mejor?.
    2 July 2016, 12:42 am
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